viernes, 1 de mayo de 2015

Fictus


Estoy floreciendo. Ahora, que siento que todo es una copia inmutable pienso: antes de morir, vivir. El mundo está lleno de mímesis absurda y vacía. Yo pienso: he buscado y he encontrado. Ahora, sigo buscando. No estoy de acuerdo con la mentira. Cómo estarlo? Cómo vivir sin vivir? Hoy, la pérdida y la victoria me parecen indescriptibles. Porque siempre ha sido lo mismo. Me enamoro de los sentimientos de mis ancestros. Aprendo en silencio, maravillado. Desprecio lo que parece conmover a tantos. Sólo pueden venderse sueños.

Quiero comprender, experimentar, descubrir. Sólo ese es mi cometido. Paso de largo. No nos quedamos. Por qué no queréis creerlo? Por qué lucháis tanto, tan desesperadamente? No os comprendo, hermanos mortales. Me entristecéis tanto. Pero la vida aún no ha acabado. La vida sigue. No os culparé demasiado, ni de todo. Lo prometo. Os voy a mostrar el trabajo de mis Padres y el mío propio, inferior. Os maravillaréis tanto como yo. Tal vez más. Mis pies están en el suelo y mis ideas, en las estrellas. Más allá. Seguimos en una gran cueva. No la hemos abandonado. ¡Escuchad mi canto a la vida!

Como, como todos los días. Duermo, como todos los días. Río, hablo, pienso. Soy tan melancólico. Nada supera al pensamiento. No creo en otra cosa. Alguien me entiende? Comparto con vosotros las flores de mi alma finita. No son gran cosa, pero me encanta dároslas. Después de todo, sois mis hermanos y os quiero. Nada hay en vosotros que no haya también en mí. He sido afortunado por encontrar la verdad. No hay otra. No cambia nada. Creedme. No odiéis tanto. No os agitéis, no hagáis daño. Es en vano. No vale la pena. Alguien me entiende?

A algunos de mis hermanos les llamaron Tagore, Whitman, Goethe. Eran extraordinarios. Lo siguen siendo. Si no creéis conocerles, os invito a hacerlo. Hay muchos más. Somos muchos más. Ya dominamos el mundo y los que se creen nuestros enemigos no lo saben. Perecerán o se harán nuestros amigos. Pertenecemos a las estrellas más altas. Nosotros sabemos que hay un sol detrás del sol, mucho más grande. Un sol antes del sol, mucho más grande. Sabemos que la vida es sagrada y maravillosa. Que sólo esto vale la pena soñar, porque es la verdad. Alguien me entiende?

Sabemos que existe la belleza y la pasión y que el conocimiento no es lo que querían hacernos creer. Ese conocimiento es una verdadera ficción, una quimera. Muchos no consiguen llegar a verlo. Se afanan, sudan, persiguiendo eso que parece una utopía. No promuevo la holgazanería. Sólo la curiosidad inocente. Quizá no deja de haberla, después de todo.

Sabemos que el conocimiento es este momento en tu corazón. En ti, lector. En mí. No estamos equivocados. Pongo mi alma en el fuego por esto. En el fuego del tiempo. Y no me preocupa quién se atreva a contradecirme. No me importa quién me maldiga o me desprecie. Yo lo amo de todos modos. No temo a nadie. Escuchas mi corazón ahora? Ya estoy dentro de ti.

Nunca he llegado a estar apartado. Nunca he sido ajeno a tu espíritu. No. Tú y yo somos la misma cosa. Se acabaron las ficciones por ahora. Cuando vuelvan, tú y yo las espantaremos de nuevo. Tú y yo aprenderemos la magia más poderosa y jugaremos a ser niños de nuevo. A ser inmortales, dorados, insuperables. A ser los niños del sol. No importa que nos vayamos. Importa que estamos aquí, ahora. Que somos aquí y ahora. Me comprendes. Sé que me comprendes. Ya estoy dentro de ti.

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