lunes, 20 de julio de 2015
Si todo fuera exacto
Si todo fuera exacto
nada sería exacto.
Nada pasaría.
No podría ver (¿cómo?)
mi error incorregible,
el exceso de mis errores.
Porque no habría límite,
que es lo ilimitado
y siendo el error pasado
no comprendería
el estado en que me encuentro.
Menos que ahora.
Si todo fuera exacto
sería más nadie todavía
y no habría hipótesis
de asfixia o pérdida,
de carencia,
porque nada estaríamos
para sentirnos solos.
Y no habría posibilidades
para quejarse
porque el error del lenguaje
sería una quimera imposible
y nosotros demasiado
pequeños para existir.
Si todos fuéramos exactos
no habría espacio entre nosotros,
entre tú y yo, entre tú
y tus interiores sucesivos,
porque todo sería espacio completo
lleno y vacío.
Estar y no estar.
Ser y no ser a la vez.
Si todo fuera exacto
nada tendría sentido de verdad
teniendo todo el sentido
y el tiempo sería eternidad
de perfección incomprensible
que no empezaría
para no poder terminar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario