No tengo ninguna justificación para creer que vaya a salvarme. Tampoco para esperar que ninguno de vosotros ilumine las tinieblas de mi camino. No sé a dónde he llegado ni quién soy en realidad. No tengo motivos para ocultar mi inquietud y mi tristeza, que es la vuestra, la que está detrás de todo este circo.
Disfruto, pero no disfruto. Sólo disfruto por fuera. No creo que por tener más estudios, más dinero, más cara dura fuese más feliz. No acepto mi circunstancia y no creo que nadie la acepte. No espero de los demás otra cosa que intentar salvarse, salir airoso, escapar, triunfar. Todos somos perdedores, a pesar del consuelo de la filosofía. Mirad a donde queráis. Haceos los suecos. No conozco la verdadera naturaleza de los sentimientos. Sólo soy yo mismo y no es suficiente.
No soy un buen filósofo y por eso intento mejorar. No quiero ser un artista. No quiero ser modelo, ni actor, ni bocazas, ni tonto. No quiero ser nada innecesario. No hay nada imprescindible en mí. No sé cómo sería mi vida sin el drama, sin la inexactitud. Sin la debilidad.
Realmente esto es una trampa, un maldito espejismo. Compadezco y envidio a los que no se han dado cuenta, pero no sé por qué. Me siento furioso, pero no cambiaría nada exteriorizarlo, como hago ahora, nada en lo que crea. Nada que pueda defender convencido. No creo en el arte, ni en las palabras, ni en ninguna ciencia. Todos mis sueños eran mentira.
Tengo que criticaros a todos. Somos el problema. No hay solución. No quiero vacilar más. Tengo que deshacerme de todo. Me encanta deshacerme de mi cuerpo. Es lo más parecido a la liberación. Luego, vuelve a molestar. No quiero la compasión de nadie. Yo no la tengo de vosotros, salvo cuando me engaño, cuando me escondo en la Moral.
Tenemos que devorarlo y agotarlo todo. No hay que esperar nada. Esperar es un error, una falsedad grosera y ridícula. Estúpida. Este es el momento de explotarlo todo por dentro. No voy a vacilar cuando sea más fuerte. No me dará pena mirar atrás. No olvidaré lo que he aprendido. No lo usaré mal. No esperaré por nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario