"Después de tantos años, pensé que sería más fuerte. En cambio, encuentro lo que dejé, como si nunca me hubiera ido."
He visto Cinema Paradiso, una de las mejores películas que he visto en mi vida. Me ha costado mucho decidirme por la frase que pondría al pie o a la cabecera. Conocía la historia. Es la de siempre, pero está tan bellamente narrada, está tan llena de sensibilidad, elegancia, sutileza. Me ha gustado absolutamente todo de ella. Será que estoy más receptivo que antes. Definitivamente, fui injusto con el cine verdadero, con la belleza verdadera. Ése es el que vale la pena.
Detrás de unas lágrimas, siempre hay un corazón impotente. No importa su tamaño o su inteligencia. Al menos, a mí no me importa. Qué bello y qué triste. Me he quedado hipnotizado, absorbido por la película. Uno siempre cree que decide algo, por más que la vida le demuestre lo contrario. Me ha arrebatado la tristeza y me ha devuelto otra. Otra nostalgia; otra melancolía.
Qué música. Qué sublimidad. No sé qué decir. Después de haber escrito tanto sobre lo mismo y ver, una vez más, que mi sensibilidad no es la única. Todos estamos heridos, aunque disimulemos para los demás. Todos estamos cada vez más solos y, por lo menos, podemos ser fieles al drama con esta maestría.
No entiendo a los que no creen en la belleza. Ahora mismo, no siento ganas de enfrentarles. Cuando ocurre algo, permanece, de alguna manera. No sé explicarlo. Eso nos susurra, una y otra vez, nuestro espíritu; mientras vibra, resuena de tan bellas maneras. Mientras arde su llama. Especialmente, frente a la obra de arte. Estoy lleno de sentimientos incompletos y contradictorios, pero eso no es malo. No soy diferente a mis sentimientos. No es tan difícil. Pero ¿qué falta, que es tan perfecto que su ausencia pesa más que ninguna?
Aún puedo emocionarme más. Siempre acabo cediendo. Mi vida está ahí. La de todos, la de cualquiera. Las maravillosas situaciones cotidianas que nos desesperan. Los personajes cándidos y humildes que imponen su juego, su máscara. Unos con más convicción que otros. Qué intenso, qué indescriptible verlos a todos sombríos y ancianos, rebosantes de más sentimientos incompletos, los que aún soportan sus cuerpos, los que aún no se han ido. Estoy extasiado en este momento.
Basta que haya una película así. Pero hay muchas. Esta sólo es una más que cuenta la misma historia. No importa si luego han intentado emular esta vitalidad, esta arrebatadora genialidad y talento, no sólo estético, sino espiritual en tantas otras películas y series. Algunos atrevidos, habrán intentado escribir su magia después. Pero, en el caso del cine, puede verse, puede insinuarse, a través de la imagen en movimiento, la misma belleza. Es insuperable. Es absolutamente magnífico.
Me siento parte de su secreto. Siento que mira en lo más hondo de mi alma y aún me siento incompleto. Siento que debe haber más y dejaré de dudarlo. Llegará, como todo lo anterior. No hay tiempo que acabe con las emociones incompletas. Esto es arte, es vida. Es extraordinario.
"Hagas lo que hagas, ámalo"
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