miércoles, 1 de abril de 2015

El mismo canto

Coleccionar días felices es una buena manera de vivir. Me encuentro bien, como ayer. Es una suerte haber sobrevivido hasta ahora, estar sano, a salvo, ser joven, fuerte, haber acumulado conocimiento, tener gente que me quiera, sueños,ganas de hacer las cosas mejor, entusiasmo, imaginación, agilidad. Todo está bien. Siempre ha estado bien. Reconstruyo mi vida en imágenes y sensaciones, pero no es suficiente. Me he desengañado tantas veces. Pero sigue habiendo esperanza en mí. No me he rendido. La vida me empuja hacia delante. Yo soy la vida. Soy ese empuje. Sé que esos recuerdos ya han pasado.

Ahora está pasando. Este momento. He pensado tanto en la vida y la muerte. En las palabras, en los límites. He pensado en muchas cosas. Sigo creyendo que lo he visto todo, pero sigo seguro de que me sorprenderé. Este desengaño es un engaño.

La vida es mucho más. Muestra poco a poco la armonía indescriptible que sólo se puede sentir de manera
individual y completa. Cómo describir aquí la suerte que imagino, la que quiero alcanzar, la que me hace soñar? Nunca sabré  si hubo alguien más feliz que yo. Quizá no. Me han dejado vivir y hacer mi vida. No he
terminado.

He tenido mucho miedo, pero ya ha pasado. Sólo ha sido una ilusión. Ya no existe esa mentira para mí. Soy el resto que queda, hermoso, elegante. Soy bello en silencio. El secreto total y perfecto. Volveré a sentirme libre algún día. Este sueño es real. Vivo en sueños. No me he rendido en el engaño. No oculto nada.

Mi vida es maravillosa. Es mucho más. No necesito nada más. Quiero estar preparado para irme, amando
con todas mis fuerzas cada detalle. Esa es mi religión, mi devoción a Dios. Hay demasiadas palabras, contradicciones, luchas absurdas.

Pero yo sé que todo eso callará. Estamos bien. Qué fácil era en el fondo amar y ser amado. Hemos sido muy tontos. Somos muy tontos. Todo irá bien, pase lo que pase. No importa lo que crea aceptar. Sólo importa lo que hay, lo que es. No soy tan sabio. No importa. Seguiré sacando la basura. Nunca he estado mejor.

Quiero ser así, mostrarme así, no ocultar nada, no aprovecharme de nadie, no mentir a nadie. Ser bueno.
Hacer buena a la gente. Hacer el bien. Perdonar el mal, alejarme de él. Quiero seguir así. Este es el camino.
No he encontrado ninguno mejor. Cada vez estoy más convencido.

No era tan difícil. Cada vez será más fácil cumplir con mi deber. Servir a los demás. Ser feliz. Disfrutar de la vida. Cuidarme. Amar mucho.Agradecer.Celebrar. Aprovechar. Aceptar la vida. Dar lo mejor de mí mismo. Siento la paz del vacío. Puedo sentirla. Es lo más real. Lo único real.

Quiero vencer el ego y los deseos mundanos, pasajeros, porque sé que soy más fuerte que ellos. Los consumiré armoniosamente, con estilo, con toda mi pasión humana. Con mi mente y mi cuerpo. Pondré amor en ello. Cuanto más dé, más recibiré. Da igual lo que digan, da igual el miedo. De nuestros actos, sólo importa realmente la sencillez. La sinceridad. Nada más. Estoy feliz de haber pasado por todo esto. La vida es mucho más sencilla de lo que queremos hacer creer. Todos lo sabemos.

Ni siquiera el más tonto duda de esto. Nunca ha habido otro camino para mí que este, en el que me sienta tan libre, tan yo mismo, conectado al mundo, útil. Qué más podría desear que no fuera este momento, aquí y ahora? Qué más, que no sea una mentira arbitraria, una ficción azarosa? Eso han sido la inmensa mayoría de mis pensamientos. Ahora lo sé.

Han pasado volando. Quiero esta vida. Soy afortunado. No cambiaría esta por ninguna otra. Sería un loco si lo hiciera. Prefiero lo que conozco, lo que me domina. Donde me siento cómodo. Todo llegará. Estando bien, todo llega con más armonía y belleza. No quiero dejar de maravillarme con todo lo que hay. Lo único que hay. Esta es mi experiencia.

No tengo que fingir ni forzar nada. No soy tan brillante. Soy valioso. Soy delicado, especial. Breve. Dan igual mis caprichos, mi desconocimiento. He nacido. La vida me ha llevado hasta aquí. Es mejor seguir esta música, este ritmo ligero y evanescente. Vale la pena. No he encontrado otro que lo supere. Está en todas partes para quien se fija bien, para quien quiere encontrarlo.

Soy uno y nada más es como yo. Me río de los cínicos y de los pesimistas. No ocultan su miedo, su humanidad, como pretenden, sino que los acentúan, cándidamente. Es realmente interesante cuánto se puede aprender de ellos. De veras. Me río de todos ellos y evito con todas mis fuerzas cometer esas torpes bajezas en contra del sentido de la vida en el que creo. El más sencillo de todos. El más fuerte. Reconozco que alguna se me escapa.

Nadie en el mundo es más rico que yo ni conoce como yo mi tesoro. Nadie puede estimarlo como yo.
Nada es yo mismo sino yo. Mi personalidad es única, mi sensibilidad, mis deseos, todo lo que conforma mi
vida.

Nunca me he sentido tan libre, tan amable, tan dispuesto a creer y aceptar este momento como un todo único. Ni uno solo de los testimonios del mundo, ni todos juntos han conseguido detenerme ni borrarme. Sólo me han hecho más fuerte. La luz de mi mente sigue brillando. Sigo aquí, escribiendo estas palabras.

Estaré preparado y no lo sabré, como lo estoy ahora. La vida es perfecta, porque es. No hace falta decir nada. No importa decir o no decir nada. Yo prefiero decir esto. Prefiero decir la verdad. Estoy orgulloso de lo que otros llaman mi locura. Para mí, ellos son los locos, los insensatos.

Otros me han allanado el terreno. Sólo estoy maravillado, siguiendo sus pasos y comprobando que funciona. Que tenían razón, que era lo correcto y no otra cosa. Termino mi reflexión de hoy deseando paz y amor a todos los seres, como a mí mismo. Hágase la voluntad de la Naturaleza y no la mía. Eso es todo y lo demás no importa demasiado. Sean felices. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario