jueves, 19 de marzo de 2015
Carta a mi mejor amigo
¿Sabes lo único que tengo? El amor de mi madre. El tuyo, aunque ahora no quieras verlo, el de mis amigos, el de los que ayudo o los que me ayudan. El amor hacia mí mismo. Estoy limpio. Soy libre y soy feliz. No soy malo. No voy a odiarte ni a intentar odiarte. Creo que te has equivocado. No sé si puedes darte cuenta o no quieres hacerlo. El daño que puedo hacerte es mucho más grande del que te he hecho, pero tú crees que no vale la pena que intente convencerte de lo que siento, de que no busco hacerte daño, ni a ti ni a nadie, porque sé que hacer daño no tiene sentido, que sólo lo produce el odio irracional, precipitado. Está mal.
No hace falta estar más allá del bien y del mal para saber lo que está bien y lo que está mal. Es lo más fácil de saber para quien lo busca. Tú te sometes a tu desconfianza, a tu miedo, a tu ira, como si no pudieras luchar. Por eso no te apoyo, porque no te comprendo. Por eso no creo en ti ahora, porque sé que no sabes lo que haces. No importa todo lo que haya hecho por ti. Sigues desconfiando de mí. Sigues diciendo que voy a por ti. Dime, qué puedo hacer?
No he conseguido (o no he podido o sabido) demostrarte todo lo que sé, lo que siento. No puedo culparte de lo que es culpa mía. Me has hecho daño, pero te perdono. No quiero que seas así. Estás desperdiciando la vida porque no te atreves a luchar contra el odio. Sabía que volvería a pasar. Volverá a pasar. Volverás a echarme la culpa. Esto viene de muy atrás, de lo más profundo. Por qué no quieres cambiar? Por qué es así tu corazón? Esto pasará, pero no lo vas a olvidar tan fácilmente. Yo no soy nadie para hacerte pagar por nada. Ni siquiera me planteo, sensatamente, pretender tal cosa.
Si crees que no puedo intentar ayudarte, que está mal que lo haga, que mis sentimientos son perversos, si sigues dudando de mis intenciones, después de todo lo que te he demostrado (no es mucho, pero ahí está) no sé qué más puedo hacer. No creo que nunca defienda que decidas odiar. Nunca. El camino que tienes ante ti es mucho más amplio. Mucho más gozoso, pero no creo que tú pienses eso. No creo que puedas verlo ahora. He intentado hacer las cosas bien contigo, pero en tu peor momento, no ves al amigo que soy. Ves una amenaza, un traidor. No te exijo más de lo que me exijo a mí mismo ni a los demás. No me avergüenzo de lo que intento. Sé que es un intento, pero es un intento sincero. No soy un hipócrita.
Lo que nos une es algo grande. No me avergüenzo de esto tampoco. No es una condición, es un hecho. No lo uso contra ti. No tengo miedo de ello. No te manipulo, ni te engaño, ni te oculto nada, pero sigues creyendo que lo hago. Sigues dudando de mi honestidad, después de tantos años, de tanto esfuerzo. Me has vuelto a partir el corazón, pero sé que me repondré. La vida sigue adelante. No te deseo nada a ti que no me desee a mí mismo. Te repetiré las mismas cosas, las que considere más importantes hasta que me muera.
Voy a seguir sin ocultarte nada. Voy a seguir siendo como soy, lo que he sido siempre. Voy a intentar hacer las cosas bien y voy a intentar demostrarte, hablando lo menos posible, que estabas equivocado. No me ha sido fácil llegar a saber lo que sé hoy y no será fácil averiguar lo que sabré en el futuro, pero creo en ello porque sé que es la verdad. Si no me crees, ya me creerás. No tengo miedo de tus críticas. Critica todo lo que quieras. No acabarás conmigo. Voy a seguir aquí hasta que me vaya y voy a hacer lo que tengo que hacer. Sabrás lo que valgo de verdad y luego, entenderás lo que ahora ni te imaginas.
Estoy bastante convencido de que esto no servirá de mucho, pero no será porque no lo haya intentado de corazón. Como sé, como he dicho, que esto se repetirá durante mucho tiempo, quizá te convenga leerlo de vez en cuándo como recordatorio. Puedes considerarlo una contestación a lo que me escribiste. No te guardo rencor. Me encantaría que tú no decidieras hacerlo como tan acostumbrado estás. Ya nos veremos. Sé feliz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario