Decía aquel rey del pasado que "no hay nada nuevo bajo el sol". Esto no es algo bueno o malo por sí mismo. Depende del uso que podamos darle, de aquello que deseemos. Si no podemos liberarnos de ello, quizá debamos aceptarlo. En contra de lo que mucha gente parece pensar (y parece seguir queriendo pensar), no es fácil conocer la voluntad. Es misteriosa. No termina. La inmensa mayoría de las discusiones que podríamos tener son absurdas. Es una cuestión de economía. Debo pedir perdón por esta insolencia. Pero realmente es sincera.
Soy uno de esos más de siete mil millones de entes que pueblan nuestra sociedad líquida. Alma viva, escúchame! Porque yo no soy la masa, fruto del incordio de la Naturaleza. Esta nunca fue moral y, ahora en mí, habita este recuerdo infantil e intermitente, luchando contra la realidad. Estas negaciones. Este desasosiego. Me parece que los espejos no pudieran más que devolver una imagen. Vivimos en una sociedad de espejos. Espejos deformados, fastuosos, diversos. Pero espejos, al fin y al cabo. Nada ha cambiado tanto. Caza y diversión; pan y circo. Nosotros.
Nos vendemos lo que ha existido siempre como algo grandilocuente que ahora es real, que antes no lo era. Cuántos vendedores de palabras existen? y de formas? Incontables. Si yo soy uno de estos, por favor, no dudéis, al menos, de mi sinceridad. No seré yo el que oculte mis pecados. Alcanzaré la libertad de estos sórdidos excesos que debo sortear. Sí, me atormenta la duda, pero su único poder es la ilusión. Lo he visto. Puedo sentirlo. La vida no es lo que uno desearía en un principio. Cambian tan a menudo nuestros gustos, tendencias, exigencias. Por qué habrían de cumplirse estos caprichos de la historia por un tiempo tan limitado y arbitrario?
Acaso dudáis de vuestra efervescencia? No. Mi experiencia no se volverá a repetir. Mientras arda el corazón del hombre, habrá filosofía, pero no puedo defender esa elucubración perniciosa de las almas débiles que buscan confundir, detenerse. Pero si sois el movimiento!! No puedo sentir compasión por
aquellos que se abandonan y se desprecian a sí mismos. Sí. Lucho por dar ejemplo. Quiero estar limpio. Tú no? Hipócrita!! Pero, quién crees que eres, insensato?
El sentido de la vida no ha cambiado. Apenas esa imagen distorsionada de nuestro espíritu autoflagelado. Sí. Nada más. Seguimos el camino a ninguna parte, a un destino oculto. Lo mismo da. Este tiempo es como cualquier otro habido y por haber. Seguirán mintiendo, luchando, muriendo. Uno no acepta su temporalidad porque la olvida. Así es más fácil por un tiempo. Pero este no puede ser eterno. Ahora, siento que quiero decir algo más alto, distinto. Algo de verdad, real para mí. Necesario o suficiente. Justo.
Ahora, no hablo por aquellas motivaciones del pasado. Se ha caído lo falso para permanecer algo más fuerte y verdadero. Seguirá ocurriendo. Soy ese cambio. En eso consiste el desenvolvimiento de la existencia. En la sincronización. En la transformación. Sí. Yo no puedo darte fórmulas mágicas, querido aprendiz. Apenas estoy dando mi primer paso. No termino de darlo. La vida pasa persiguiendo sueños. Lo difícil es encontrar tus propios actos y palabras. Yo aún sigo buscando las mías. Muchos ni siquiera lo intentan. Es la tragedia muda de las épocas, de la que son testigos los elegidos, muy pocos. Esto sólo es temporal.
Inmediatismo frenético. Esto es lo que me desola. Cuando acabe esta racha de crisis, de banalidad y creatividad desenfrenada y enfermiza, empezaré a pensar con claridad de nuevo. Hasta entonces, me protejo de la locura, me rebelo contra lo que no comprendo y desconozco. Juego. Purgo mis culpas. Soy un ser humano. Sólo eso. Desearía ser energía cósmica, pero no es lo que puedo experimentar. No es lo que siento. Soy hombre limitado. Todo en mí es limitado. Incluso el miedo a mis pasiones.
Pronto, volveré a escribir sobre mi pasado en esos papeles perdidos que se destruirán. Algunos podrán leerlos. No importará demasiado. Esa es la clave. La única salvación probable. Cómo podría apuntar yo (he tardado en darme cuenta) a cualquier esencia que no hubiese descubierto ya alguna aguda mente del pasado?
Cada vez me parecen más grandes. No. Sólo aprendemos. No enseñamos nada. Lo que ocultamos, se muestra de todos modos. Siempre hay más lecturas que hacer y que hacerse. Nunca hemos sido perfectos como pretendíamos. Nunca nos hemos resignado, desde que somos hombres, para bien o para mal. Amo el conocimiento y la vida. La experiencia se basa en la repetición. Aquí, sólo hay impulsos inseguros de desesperación y de lo que solía ser pasión inocente. Ahora, sólo quedo yo, y me sigo desnudando con la rapidez que me permite el pausado secreto del presente. El eterno secreto del tiempo.
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