El viaje es hoy. Empieza con tu primer paso del día.
Con la primera inspiración. Con el despertar, con tu
primer pensamiento. Todo lo que has hecho hasta ahora ha sido
una preparación para lo que viene.
El viaje es el presente, la aventura del momento. Ahora, tú decides
tu destino. Eres el responsable, el único. No hay otro. Debes asumir riesgos,
aunque no quieras. La vida no es fácil ni segura.
Te lanzas, aunque no quieras, hacia delante. Es tu naturaleza. Hoy se parecerá
a muchos días anteriores, pero no será igual. Encierra secretos en tus sentimientos.
Nuevas posibilidades. Nuevas elecciones. Hoy es tu momento.
Hoy puedes demostrar lo que aprendiste ayer. Puedes contar lo que sentiste.
Importa tu actitud. El mundo es uno, como tu espíritu. Hoy, estás vivo y todo se abre
para ti, ante tus ojos. Hoy está a tu alcance lo que ayer parecía inalcanzable, imposible.
Hoy, puedes tener más ilusión, porque no era el final. Sigues vivo. No se ha acabado
el milagro. Hoy te olvidarás de atrapar este momento para convertirte en él, para ser
uno con él. Sólo hay vida cotidiana.
Hoy eres único e irrepetible. Nadie conoce todo tu valor, todo tu ser. Hoy el futuro
es sólo tuyo y de nadie más. Hoy las especulaciones no importarán, porque no te parecerá
útil pensarlas, pudiendo vivir las que más te apasionen, hablando actuando,
sintiendo. Callando.
Hoy estás preparado para conseguir lo que te propongas de verdad, si realmente lo deseas
como ser mortal y racional y, por tanto, incalculablemente valioso.
Hoy no hacen falta palabras para narrar el indescriptible sentimiento de seguir vivo, respirar, no sufrir agonía, sentir placer, tener vista, tener esperanza, imaginar, alabar, cantar, serenarse. Hoy todas las pasiones del mundo se concentran en tu alma, en tu paz.
Hoy, relleno esta hoja pensando sólo en ti, en el amor tan grande que siento por ti.
Por tu cambio. Por tu fuerza. Hoy, dedico toda mi belleza a este texto, toda mi devoción.
Defiende tu honor. Vive feliz, valientemente. Lucha sólo por lo que es justo. Completa tu ser.
A W. W.

No hay comentarios:
Publicar un comentario