domingo, 11 de diciembre de 2022
Bruma y aurora
lunes, 19 de septiembre de 2022
Prisión
domingo, 4 de septiembre de 2022
Periferia
miércoles, 24 de agosto de 2022
Psicomaquia
lunes, 15 de agosto de 2022
Mañana
sábado, 13 de agosto de 2022
Hombre posible
Soy mi enemigo. No sé cómo es posible. Ese es el misterio.
Poco a poco, voy viendo la trampa, pero ya es demasiado tarde.
Me derramo en pequeñas cosas, hasta no quedar nada de mí.
No sé qué hacer con estos sentimientos, si no es sacarlos y echarlos lejos.
Tan lejos como mi ánimo pueda desear...
La rima está muerta o va muriendo.
Escarbo en las ruinas de mi espíritu. Eso es la vitalidad.
Tratar de recomponer un espíritu que se rompe.
Sagrada inquietud, la de que nada pueda ser más injusto.
El alma resiste a duras penas la carne, porque no la puede vencer.
La carne muere por la carne.
El ruido, la náusea, las moscas. La melancolía.
La palabra mata, pero mata poco a poco. Tu palabra. Primero callas; luego mueres.
Si algo bueno sale de esto, ¿cómo saber lo que puede ser?
Sólo hay tormento cotidiano.
Borbotones de alma, ¡salid! ¡desahogadme!
La belleza es la parte más pequeña del caos.
martes, 5 de julio de 2022
Instinto de la nada
Ganar es perder
Me ataca por dentro el que no soy. Siempre otro.
Haga lo que haga, rellena el vacío a mi alrededor.
La imaginación es mi alter ego y el mundo es la violencia.
Vivir en sociedad, competir, compararse.
Cooperar a la fuerza.
Hay demasiados planes por cumplir, que llevar a cabo. El tiempo se agota.
No hay tiempo de ser otro. Mientras tanto, me dedico a sobrevivir. Ocupar mi espacio.
Insistir en un recreo imposible o depravado para cualquiera de mis imaginaciones.
No conozco más precio de las cosas que las cosas mismas. La impersonalidad.
Hay buenas intenciones. Lo reconozco. También por dentro.
La egolatría es siempre monstruosa. Lo es más cuanto más insiste. Cuanto más quiere
entrar en la realidad. Pero lo que debemos hacer, en primer lugar, es descartar
lo que sólo existe en la cabeza, no fuera de ella. Esto es a un tiempo lo más
difícil y lo más necesario, pues la alternativa es la locura.
Luchar por salir adelante es agotador. Pero lo es más aún tener que fingir para otros,
explicarse. Conceder para ser incluido, ya que lo que no se integra, se desecha.
Hay que hacer concesiones.
El mundo crece entre líneas por dentro. En el intertexto. En la mezcla y el cambio.
Pues el pensamiento realmente es cambio. Creación.
Las emociones molestan todo el tiempo. Su exceso es grotesco y produce impotencia,
parálisis, saturación. Cuando no es una, es su contraria y siempre hay rebeldía
contra uno mismo por dentro. No se hace esperar una nueva revuelta.
¿Quién sofocará finalmente las angustias de su espíritu?
domingo, 19 de junio de 2022
Clinamen
"Nunca un juego de dados anulará el azar"
L. Althusser
"No importa por dónde empiece, pues ahí volveré de nuevo"
Parménides
Desentrañar es caer al vacío. Saberse endeble, falible.
Conozco tu ansia por dentro, pero hay un abismo entre nosotros que sólo cruza el misterio.
La bestialidad es una tortura, un tormento, del que todos queremos deshacernos, instintivamente.
Pensar es lo más sublime, lo superior. Para aquellos que piensan de verdad, para los que creen pensar y los que no lo han descubierto todavía. Caminan entre tinieblas. Tardamos en aprendernos.
* * *
HISTORIA DE UN AMOR INCONTROLABLE
Nacer es sufrir la indefensión que se va volviendo autoconfianza, arrogancia incluso.
Damos los primeros pasos a la luz, sin saber quiénes somos en realidad.
El sentido está más oculto que cualquier apariencia. Buscar es profundizarse.
* * *
Pronto tienes el primer pensamiento, la anámnesis. Reinterpretación. Pero tú no lo sabías.
Sigues creyendo que piensas por ti mismo. Que no estás sobre hombros de gigantes,
indicándote el camino: la eternidad.
* * *
Golpeas el aguijón con furor. Quieres sentirte tú mismo, con términos insensatos,
pues aún eres muy joven y el mundo está lleno de yerro y desesperación.
No sólo te alcanza; te arrolla. Pues todavía no estás preparado.
* * *
Mira hacia atrás. Reflexiona. Vuelve a la sensatez, para descubrir el sentido abandonado,
ignorado por mucho tiempo, que sigue pidiéndote que lo tomes, que lo respetes y protejas.
Aguanta una vida entera. Por largo tiempo ha callado. Sigue dentro de ti. Es
toda la firmeza que conocerás jamás. Suficiente para una vida.
* * *
Si algún día le das una oportunidad, te sorprenderá comprobar su profundidad.
Tantea sus extremos. Prueba la distancia de su abismo. ¿Escuchas la piedra que arrojas a su interior?
* * *
Reflexiona sobre ti mismo. Tu limitación es que eres mortal. ¿Qué has descubierto, más
importante, más largo, más sutil que a ti mismo? Dedica sólo un momento a responderte.
Tienes la vida para descubrir, reconocer, si estabas equivocado.
* * *
Retoma tu reflexión, incansablemente, con ayuda del daimon. No tendrás más elocuencia que la que te permita la musa. Todos querríamos ser elocuentes siempre, pero esto no sucede.
* * *
No culpes a otros de lo que niegas de ti mismo. Tu negligencia no se salda con castigar al desconocido. Otros habrá muchos, cada vez más y más. El mundo se llena de desconocidos.
* * *
Piensa si no será lo más importante, o digno, o justo, que tú te hagas a ti mismo sabio, para no resultar torpe al que debes ayudar. A ti mismo, a cualquier otro. A cambio de nada y siempre de la misma manera.
* * *
No te inventes tu propósito. No juegues con lo que es más serio. Hay tiempo para jugar con todo lo demás, pero no con esto. Envejecerás arrepintiéndote, si lo haces. Retoma el camino del que nunca pudiste dejar de estar prendado, porque no te ha abandonado del todo. Tu oportunidad brilla con la timidez de un momento en la eternidad. Toma lo que es tuyo por dentro. No ejerzas tu poder sobre nadie más que sobre ti mismo, para no mancharte de indignidad e inmundicia.
* * *
Renuncia a lo que no puedas cambiar de ti mismo para salvar tu sensatez. Transforma todo lo demás para servir a lo primero. Si te queda tiempo, revisa tus acciones, tus propósitos. No hay tiempo de mucho más. Hay una vida para reconocer el corazón que debe darse. Uno que no esté dividido.
* * *
Encuentra la forma de unir los puntos dentro de ti. Estás a tiempo. Firmeza en el espíritu, apoyada en la eternidad. No dejes que nadie te impida hacer esto. No creas que nadie puede impedírtelo.
jueves, 9 de junio de 2022
Plutón digital
El Pensador, representación del Hombre Universal, mira hacia abajo, vencido por su naturaleza.
Contempla el Castigo de existir entre dos mundos. Infinitos. De que existan, irrevocables.
Las aguas negras del mito, por donde aún no ha pasado la Divinidad.
Antes del orden, de la Creación. El milagro no se ha consumado.
Así siento nuestro devenir. Dispersión, liquidez, separación.
El ánimo es la violencia del cambio.
No dura tanto una apariencia, pues otra no se hace esperar.
Baja la cerviz, como ese estertor de hombre, hoy,
cercano a la disolución.
En el Hades, hay imágenes mucho más pálidas que las de aquí,
más engañosas. Abundantes y salvajes, hambrientas de existencia.
Ninguna tiene vida y todos nos extraviamos en ellas.
Cedemos la nuestra, confundidos.
Nos revolcamos, nos debatimos entre la ansiedad y la exaltación.
El entretenimiento se vuelve canalla, culpable, aquí abajo.
Caer es siempre lamentarse.
Lejos del camino de la Diosa, casi extraviados por completo,
la divinidad sigue impresa en el corazón invisible.
Es superior el orden que no se ve.
Profundísimo, presentísimo.
Sucesor de imágenes, de movimiento.
El hechizo, el desconocimiento,
no se desvanece del todo.
No hay segunda oportunidad.
Sólo destino oculto.
Ata los cabos sueltos.
Une los puntos, dentro de ti.
Despeja el camino.
La Era de la Personalidad
no es el fin de la Historia.
Cuida de la imagen que no se ve,
que se reafirma. Es la que importa.
Orfeo siempre acaba mirando atrás.
El mito es la prisión de repetirse
en lo desconocido.
sábado, 21 de mayo de 2022
Amados intermedios
jueves, 19 de mayo de 2022
Palabra propia
Dice pronto un niño, con la segura esperanza de que baste para proteger su capricho, "Mío." No hace falta tanto, de hecho muy poco, para que lo aprenda. Es eso la propiedad, un sentimiento inseguro?
Hago una súplica, al Dios en el que creo, al que nada falta, del que todo necesito, cansado, moribundo, apetente, según mi fe. Pido serenidad en mi propio camino. Paz de espíritu. Pero, como Orfeo, soy también la caída. Miro hacia abajo. Hacia atrás. Tu también estás entre mis deseos. Desconocido, pero semejante, sigo buscándote. Hambriento de ti.
Hacía falta un tiempo para volver a estar hambriento de ti. Inseguro, te busco. No es fácil volver a intentarlo, pero el entusiasmo acompaña. Aprender a vivir es aprender a morir. Intento tras intento, me reafirmo en la inseguridad de mi corazón. Pues no tengo nada más. Esa es toda mi propiedad, intentos inseguros de mi corazón. "Pues el acomodo guía en sus corazones a la interioridad errante."
Un poco de aliento, amigo. Nuestra búsqueda no es tan diferente. Lo semejante se une con su semejante y lo bello es difícil. El pasado insiste. Sobrevivimos en las ruinas de otros.
Hablo para decir algo. Sé que hay balbuceo, ruido, exceso. El hybris nubla mi corazón errado. Busco la medida de mis propios errores. Cuáles. Cuántos. Son un misterio seguro para mí, pues sólo sé que existen e insisto en buscarlos, vencerlos, dejarlos atrás. A mi tormento.
Amansa la música a la bestia, cuando es la adecuada. Cuando está. La justa medida es lo mejor, pero implica la búsqueda, el sacrificio, la entrega. La resistencia está en medio. La negación, el perfeccionismo. La lucha continúa por dentro. Como si se hiciera más sagrada y familiar. Propia, no ajena o extraña. Se estrechan los lazos, por la Gracia, no por el esfuerzo. No por uno mismo.
La culpa no es lo que se recibe, sino lo que se hace con ello. Con el misterio, pues va por dentro. Toca tu música. Déjate llevar, haz lo que quieras. No olvides encontrarte, si te pierdes. Empieza mejor.
Mantente, si puedes, en una virtud mejorada. El vicio acecha para destruirlo todo, cada vez, también, mejorado. Amo las palabras, como la vida tranquila. A ello espero retornar, si puedo, pero no sin ayuda. A nada más merece la pena aspirar que sea sensato.
martes, 22 de febrero de 2022
Pétalo de medianoche
Un poco de intimidad. La que más aprecio. La más honesta. Después de todo, solo escribo para otros. Antes o después, todo termina en los otros. Terminamos en los demás. Trataré de explicarme de nuevo.
El día está a punto de acabar, pero no ha estado nada mal. Luchar es aprender de lo desconocido, todavía. De uno mismo. Me tomo mi tiempo. Debe ser así. La paciencia es inevitable. Su necesidad. Su urgencia. Siempre me precipito en mi sensibilidad. Culpable. Excesivo del todo. Nada de eso justifico.
Me cuesta mucho seguir adelante. No tengo elección. Seguimos siempre adelante, arrastrados por la pasión de nuestros pensamientos. Hay mucha belleza en esto. En esa inexpresable intimidad. No es por justificarme. Aún busco belleza más pura. Refugiarme de lo cotidiano más grosero.
La parte más pequeña de mí es insobornable. Pero existe.
Una pequeña reflexión. Hablé con un amigo hace poco. Sólo queremos que nos escuchen. Eso es todo. Suplicamos que nos escuchen. Por dentro. Doy gracias a Dios por las pequeñas cosas. Pequeñas alegrías cotidianas que aún siguen ahí. Y aunque siempre quiero más, soy consciente de que aún las quiero y las tengo. Que pasan para mí.
Respecto a los demás, algo importante. No estoy para ellos, pero ellos creen que es así, al igual que yo creo que están para mí. Eso es ser egoísta. Eso es ser. No seamos idealistas en este punto, al menos. Damos para recibir y nada más. Es bastante soportarse a uno mismo. Por eso, somos separados. La vida es privación. Ser sobre otros. Deja otras armonías, si puedes.
Solo hay que darse mejor. Si fuera siempre tan fácil. Pero no de verlo, sino de hacerlo, de serlo. Somos nuestro problema. Ningún retrato, ninguna máscara salva de eso. Que la falsedad crea más falsedad no es nada nuevo. Fingimos para otros.
Seguimos buscando la verdad. Ese primer y último misterio. Esa eternidad invisible.
Gracias por todo. Bonjour, tristesse. Puedo soportarlo. Solo aprendo a soportarme. La vida en un momento y al revés. En cada pequeña cosa hay cada vez más abundancia. Es insensato no reconocerlo. El tiempo es valioso cuando se cree en él. Y es tan difícil profundizar en un momento. Hacerse un poco más honesto, cuando pasa.
Contengo un drama inexplicable que no sé cuánto importa. Lo suficiente para dudar de él. Quito con mucha calma y cuidado los pétalos de un momento, por si resulta al final que es irrepetible e inexplicablemente (dolorosamente) caduco.
Lanzo de nuevo el mensaje en la botella. Mi amistad está expuesta. Sólo quiero que me escuchen. Lo suplico por dentro. Me digo que está bien, pero sé que quiero más. Nada se hace sino querer más. Tómate en serio. Aunque no sea demasiado. No soy un exceso de palabras mediocres. Tal vez eso y el delirio de querer ser un dolor algo más original.
domingo, 6 de febrero de 2022
Swipe up
La gente haciendo cosas, sin parar.
Subiendo cosas sin parar. Interminablemente.
Nadie puede seguir el ritmo. Su propio ritmo
Cuándo ha sido importante o necesario conservarlo todo, exagerarlo todo, suplicar por todo?
Qué profunda ansiedad, inestabilidad podría obligar a esta deriva insensata que hemos tomado, que nos obligamos a tomar unos a otros?
La corriente es irresistible. Dónde están tus referencias de verdad? Tu fuerza de verdad? La de tu espíritu.
Ha sido siempre nuestra naturaleza la de querer influir en otros, así como en uno mismo.
Lo que ignoro de fuera es mayor, pero no deja de estar presente por dentro. Si no, nunca dudaría de mí mismo. Pero es muy al contrario. Soy un temblor interno. La música que sale del instrumento del mundo. Su sonido es la necesidad. La única fuerza.
Quiero olvidarme del ruido de la desesperación cotidiana que contagia el amigo, el hermano, el desconocido. Ese disfraz de discordia me recuerda que el poder siempre es cruel, explotador, opresor. Arbitrario. Que no entiende de adornos o de adulación. Es simple y brutal.
Descanso inquieto. No conozco la paz más que como idea o posibilidad. Siempre he estado bajo la presión de otros. Todas mis preocupaciones se resumen en sus juicios.
Soy tan desconocido para ellos como ellos para mí, y sin embargo, nos tratamos como iguales. Es tan extraño. Cómo se distribuye el mundo y se segrega, se estratifica. Se dispersa. Sin parar, en todas partes. Todos los aspectos de las cosas. Hay grados en cualquier juicio que yerra.
Así, voy envejeciendo. De una preocupación a otra. De muchas a algunas menos, y vuelta a empezar. Nos agotamos. Tratamos de olvidar la memoria que somos. Buscamos consuelo, calma, descanso. Comprensión del que solo puede acusar. Porque no conoce. Tropezamos sin remedio con los demás. Son un obstáculo necesario. Un contrapeso del espíritu, que lo mantiene en crecimiento perpetuo. No conocer es ser otro.
Con todo, no sé ponerme en manos de nadie. Porque con el cansancio de la inquietud viene la desconfianza.








