viernes, 28 de agosto de 2015

Pasatiempo


Decía el matemático Bertrand Russell que la principal causa de depresión en nuestro tiempo era el miedo al aburrimiento. A pesar de su cinismo y hedonismo (que es el de todos nosotros), su sagacidad, su rigor podría catalogarse de brillante, sin miramientos. En nuestro mundo, la gente no expresa suficientemente su dolor. No podemos ver todas las historias.

El tiempo se detendrá para todos nosotros. Todo lo que he perdido lo he ganado con creces. La tristeza siempre nos dice algo más, algo que no nos había dicho antes. Mi ignorancia no es todo lo que hay. No he conseguido deshacerme de la Carga. No resolveré el Misterio. Nuestros delirios y quejidos son indistintos para el Mundo, insignificantes.

Aunque esto no sea palabra viva, quiero decir que intenté llegar hasta el final. Sólo me encuentro con mis carencias. Amo lo fácil como el resto y no basta. Vuelve a amontonarse la belleza exhibicionista, excesiva. La pureza es una quimera. Ya no quiero avanzar como antes, sino de otra manera. Quedan sentimientos gastados que siguen rodando por dentro y por fuera, confundiéndolo todo. Hay muchos mundos que no veremos.

Detrás de la maldad hay puro vitalismo. El presente es volver a nacer. Cómo has buscado? a Quién? quién eres tú? No esperes de los hombres más que errores. Sólo de éstos. Acepta el error y vive más liberado. Viaja al interior. Cura o consuela al dragón herido. Quién no lucha? Quién no alimenta su vida interior como puede, huyendo, actuando, siguiendo el ciclo de la risa, la preocupación y el olvido, que dibuja la monotonía causal del Universo?

Puedo jugar lo que quiera y seguiré siendo otro esclavo. Me he quedado sin nada importante que decir. Escribo porque no recuerdo, porque quiero recordar algo más, algo diferente. Nuevo. Porque me gustaría que la belleza externa no engañase, ni fuera tan breve e inconstante. Perseguimos un deseo. Una sombra que juega sin espíritu, sin conciencia, ni duda, ni sangre de dragón.

Es ver a cualquier otro entrometerse en mi camino, imitar de nuevo la infamia, la ramplonería o la estulticia que tan poco ha investigado y se me derrumba mi república espiritual de nuevo. Soy más fuerte por dentro y más impaciente. Es una difícil reconciliación por fuera. Ya no espero nada distinto de los demás que no haya vivido, deseado, olvidado. Todo vuelve diferente.

No hemos terminado de describir lo esencial. La vida sigue y mañana volverá a haber dialéctica en la circunstancia de los demás, entre nosotros, una nueva razón para despreciar al individuo, unitario, solitario, completamente inexistente. Un día debemos seguir adelante. Deja atrás tu mejor intento, antes de que se detenga el tiempo.

No fingiré hoy ninguna maestría de la que carezco. He devorado a los mejores, sin desearlo. No quería que pasara y ahora espero regurgitar para rectificar. Volveré a comer. Nadie está bien. Por eso seguimos adelante. No. Nada está bien, a pesar de la calma y la tempestad de lo infame, lo más firme y pegajoso. La vida del cuerpo. La prisión. El rayo pegado a la tierra. La soledad definitiva.


"Siempre había creído que la filosofía era prepararse para morir"
                                                                  Sócrates a Critón

jueves, 20 de agosto de 2015

Gratis


Todo lo que importa son los detalles. Sólo los sentimientos cambian nuestro mundo. Ya sabes de qué alejarte. La pasión por el desconocimiento es mayor que la pasión por el conocimiento. Compruébalo. Todo lo que procede de la cultura es parcial y temporal, engañoso, olvidable, inservible. No es natural. Todo lo que procede de la cultura es mentira.

Deshazte de tus obligaciones. Olvida los juicios morales. Enfrenta el mundo. Hoy también lo has vivido todo. La mejor manera de vivir es aceptar mejor la vida. La felicidad está en la riqueza: dinero, salud, tiempo, talento, amistad, amor, experiencia. No son intercambiables. ¿Qué te falta? ¿Qué produce tu ansiedad, una ilusión incontrolable y diabólica, una pasión desordenada? Pensar no es deprimirse.

Hoy también ha sido un día sin dolor. Un desperdicio de placer. Continúa la eyaculación incontrolable del Universo, que el presente hace cotidiana. El dolor sólo existe en la mente. Todos mis recuerdos son buenos. Lo que yo considero malo no está dentro de mi experiencia. Soy un concepto simbólico. No quiero ilusión, pero la tengo. La necesito.

Desafía de verdad. No hagas esfuerzos inútiles. La ilusión procede de dentro, no de fuera. No puedo acabar con la ilusión. La sociedad es un teatro por fuera. Déjales con su mentira, como te dejan a ti con la tuya. Si sabes algo, demuéstralo sin rodeos. Lo más importante no es lo más fácil. ¿Cuántas veces te sumerges en el deseo a diario?

¿A qué eres más fiel? Detrás y delante, sólo espejismos. Presta más atención a las interferencias. Cuando acaba cualquier espectáculo, continúa mi vida. Hoy también pongo en duda la coherencia del dolor humano. El que no se puede ver. El mercado me violó antes de nacer. Me poseyó, me sodomizó y, sin embargo, sobreviví.

He pasado mucho tiempo a tu lado. Iba a decir "gastado". Qué cambiaría? Mi pasión, mi deuda. Mi espejismo. Descansa en silencio. Haz útil lo inútil, de la debilidad una fortaleza. La creatividad sólo sirve a la supervivencia. La fortaleza interior precede a la exterior. Las opiniones no significan nada. Se quedan atrás y pierden su misterio, el interés. El suspense.

Escribe tu poesía. Practica la sabiduría. Todo está dicho, hecho y pensado para ti. No creas en nuevas oportunidades. No escaparás. No recaigas en el mito. No hay virtud suficiente para el que no ha caído lo suficiente. No esperes algo diferente. Acepta lo que eres. No sé si todos los mundos son emocionales, pero el nuestro lo es.

El destino es el devenir en el que se pierde la vista. Los bordes de un corazón. La práctica es voluntad. El orgullo es el mismo en todas partes. Lo esencial es algo más que lo práctico en el presente. La mayor parte del tiempo uno cree que crear expectación siendo sincero es muy difícil. Mi voluntad está en el placer terreno, el que deseo que sea divino. Piensa en lo que estás haciendo, no en lo que no estás haciendo.

Visualizamos el futuro a través del pasado. No sé si es peor estar atrapado a secas o ser consciente de ello. Algo me empuja a atrapar el humo, sin que importe tanto lo que a mí me parezca. El veneno de la vida es la vida misma. Vuelve al interior. No renuncian a sus ideales y no dejan de serlo.

No sé si procedo del bien. No he terminado de averiguar mis errores. Algo me ha prevenido de desengaños inútiles, que podían haber sido fatales. Aunque me alegre, dudo y lamento no sé qué proceso irreversible, la guerra y el vértigo de la existencia. Fuiste a buscar la victoria en la pérdida, por si acaso. La naturaleza es la absolución.

No ha terminado de llorar, aunque finja que está riendo. Sólo hay una dirección para nosotros. De los fracasos más estrepitosos, inventamos triunfos. Busco más coherencia. Que exploten sus prejuicios. Entonces, sabré que le importa algo de verdad. Éxitos y fracasos vanos en su cabeza, la mía y la de cualquiera. Felicidad inamovible, verdad absoluta. Tiempo apremiante y poético. Dolor humano que se apaga, invisible.

Gana la razón y la pasión es algo más. Busco otra vida, inseguro. Ya no puedo creer en esta. Me cuesta demasiado. Prefiero perderme. No he inventado una solución válida. De nada sirve ocultarlo. Si de verdad crees que algo es tan importante, no te preocupes por ello. Como los demás, creo que expresarse debería ser suficiente. Hay mucho más en el interior. 

sábado, 15 de agosto de 2015

Galimatías


Pensar sirve para no pensar. Todos piensan , pero no todos piensan bien. Se puede pensar mejor. Sígueme por dentro. El problema no se ha movido de sitio, aunque parezca distinto al anterior. Ignoré muchas cosas que no supe expresar. No pude interesarme por todo. Mi vida son recuerdos en medio de lo desconocido, pasión limitada y pasajera.

Fui egoísta y no me sentí mal por ello. Hice terapia y necesitaba más, otra cura. Sueño con ser creador, aunque no sepa cómo sería. Supongo que debe ser parecido a la magia. Imagino mis recuerdos como un residuo inmerecido, incómodo, insolente. Imagino el Universo indiferente al dolor humano, a su paranoia. Fuera de ti, todo es excesivo. Dentro es suficiente.

Ni siquiera sabemos por qué luchamos entre nosotros. Algo nos duele y despotricamos, pero seguimos en silencio detrás de nuestros gestos y palabras. Incluso de nuestros pensamientos. Un rumor confuso queda atrás. Un rezo incompleto. No sé cómo, pero he cambiado. Buscamos guías desde el principio. Seguimos buscando. Me siento más lejos de la mentira. Más cerca de controlarla, porque existe y es vieja. Un ratón corre en una rueda. A lo mejor me equivoco.

Admiro a los que vencieron su pasión, los que lucharon con más ahínco. Son mis héroes. A ellos quiero parecerme. Somos la mirada a nuestros ídolos. Los símbolos, los ideales representan el sentido de nuestras limitaciones. No me gusta presumir de opiniones y lo veo desagradable, pero debemos expresarnos, aunque lo hagamos tan mal, quitarnos peso de encima como sea.

También existe la destreza. Cuántos muertos habrá hoy sobre la Tierra? Cuánto durarán? La vida física es irrelevante. La emoción no es material. Podré encontrar la cura a esta nueva enfermedad? Soy individuo temeroso. Fui un buen súbdito. De los mejores.

Ahora, estoy obligado a rebelarme. Lo exige el guión. Lo anterior está agotado. Debo ser un rebelde distinto, fresco, original. Romántico. Pero dudo de mí mismo y no quiero ser un falso, un flautista de Hamelín, otro cantamañanas. Son demasiados. Salen como hormigas disparadas hacia las mentes dormidas de la población activa, a la conquista de sus economías. Mentes podridas.

Van a la búsqueda de argumentos cósmicos más seductores. Desearía hacerlo mejor. Con más honradez. Aún busco mi camino, mis opciones. Creo que no son precisamente mías. Nada es mío. Lo sé desde hace mucho tiempo, pero sigo aquí. Ese es el dilema. En algo debo estar equivocado; no en todo. En silencio pienso mejor, pero termino soñando. Pensar es soñar. La vida no está mal. El deseo es lo que está mal; es una enfermedad.

Nos veo pedantes y culpables. Irrelevantes. No puedo perdonar el dolor del mundo (mi dolor) y por eso busco una nueva vía de escape a esta pasión desenfrenada del espíritu. Los filósofos son los mejores psicólogos. Los verdaderos ascetas, científicos.

Seguirán los tontos haciendo su ruido lacerado mañana, su danza simiesca y absurda. Verterán sus blasfemias, sin la menor señal de castigo. Harán daño, impunemente. Son ellos los que deben fortalecernos? Las pasiones son multitudes, inconstancias. Son mortalidades. 

viernes, 14 de agosto de 2015

Gump


Todos la habéis visto. A lo mejor no os habéis fijado bien, ni lo habéis visto todo. Voy a hablar de una simple película. Creo que lo mejor de la vida es lo más sencillo y que nada podemos hacer para cambiarlo. Es una suerte no tener que hacerlo. Sería demasiada responsabilidad, demasiado riesgo.

Precisamente, veía por encima un documental sobre la libertad y el inconsciente. Pensaba en el destino. No he dejado de buscarlo. Creo que no puedo expresar cuánto ha cambiado mi manera de imaginarlo. Sé que esos pequeños errores llevan a otra cosa. Lo veo todos los días. Es tan simple la respuesta a todos nuestros problemas. Quizá no seamos tan misteriosos y tengamos razón. Quizá, tendríamos que dejar de resistirnos tanto. La vida sólo pasa tal y como es.

Sólo quiero recomendar esta película porque creo que recuerda lo más importante, lo mejor de nosotros. La lucha contra la hipocresía es mejor si no es lucha. Me gusta este personaje porque no sabe el bien que hace. No es avaricioso, no guarda rencor. No se cansa de amar, de agradecer, de esperar. Es como mi perro, pero puede hablar. Sólo cuenta lo que es relevante. Nada más.

Amo a este personaje con mis mejores sentimientos. Él basta para barrer todas mis malas experiencias en la vida real. Hace bastante tiempo que estoy seguro de que todos cometemos los mismos errores, que la fuerza de la costumbre es lo que nos hace buenos o malos. Son vanas palabras. Me encanta ver representada esta fantasía, esta idealización de forma tan bella, clara, sincera, delicada, útil...

Me gusta este personaje porque no tiene miedo a la oscuridad de su corazón. La acepta y la abraza. La enfrenta con todo lo que tiene (que no es mucho, pero es suficiente. Lo es todo). Nada le falta y es llevado a verdes prados. Camina por valles de sombras tal y como es. No sé si podría sentir más amor por una ficción.

Jenny es mi padre, por ejemplo. Toda su debilidad, todo su sufrimiento, toda su vanidad infantil y su inocencia. Estoy completamente seguro. Nuestra vida es tan predecible. No importan tanto los honores (le importaban a Forrest?). Somos nosotros los que constantemente perseguimos los deseos equivocados. Porque no queremos aprender la lección más sencilla. El ser humano es, sobre todo, terco.

Me gusta ver mucho mis pelis favoritas. He visto esta muchas veces. No suelo acoger nuevas obras y soy cada vez más escéptico en la creación artística. Por eso prefiero lo familiar y conocido. Creo que es natural. Que lo que llamamos inteligencia o genialidad no es más que costumbre y naturalidad, a pesar de la pomposidad y el morbo que los rodean.

Todos estamos manchados, heridos, pero no estamos acabados. Seguimos adelante. La vida sigue. El mensaje es positivo, el balance, todas nuestras guerras perdidas en los bolsillos del corazón. Estamos muertos (vivos) de miedo. El miedo es un milagro maravilloso que nos impide detenernos, por todos los medios.

Somos unos fracasados y eso es algo bueno. Eso quiere decir que seguimos luchando. Todos sabemos que hay demasiado dolor en el mundo, que nació herido, lleno de miedo, de ira, de sentimientos confusos. Porque fuimos salvaje. Queda mucho de salvaje en nosotros, de confusión y desconocimiento. De estupidez.

Pero hay luz al final de la caverna. No estamos solos. Tenemos la razón entre nosotros. Ilumina nuestro interior. La luz que destruye la mentira de la oscuridad. La luz de la verdad. Aunque dude, porque un corazón duda con recelo, si siente amor verdadero, creo en esto firmemente. Es lo único en que puedo creer firmemente. No en mis recuerdos, ni en mis deseos, ni en mis peores obsesiones. Pero sí en eso, porque sé que detrás de eso sólo hay serenidad infinita, equilibrio eterno, paz.

Creo que no podemos negar esto y que la vida no tiene que ser una película para ser buena. Pedimos lo que no podemos tener y lo que nos haría todavía peores. Pedimos ser más falsos, más insensibles, porque no soportamos ser tan buenos, tan apasionados. Por eso deseamos que callen las voces de nuestra cabeza, las posibilidades que se entrecruzan y se enfrentan. La ansiedad de estar vivo. De seguir vivo, frente al cambio infinito (de alguna manera) que no sabemos por qué existe ni de dónde viene.

No estoy diciendo nada nuevo. Digo que tenemos que vivir como somos y no soy ningún sofista, ni quiero llevar el discurso a mi terreno, ni convencer de lo que es falaz. Sólo estoy diciendo que el mundo está enfermo de mentira, que su único dolor es la mentira y que la más mínima porción de verdad puede disolver un mundo de mentira. Si no me creéis, podéis probarlo.

Sé que soy débil. Lo sé mejor que antes. Tengo menos tiempo y más experiencia. No haré las cosas mucho mejor. Pero tengo más fe y sé que el mundo no va a cambiar. El mundo será mejor o peor en función de lo que haga con mis sentimientos. Puedo levantarme y andar o puedo seguir acurrucado de miedo, haciendo y deshaciendo castillos en el aire.

Ahora, que es el momento que más experiencia poseo, creo que la vida es repetición y me cuesta muchísimo estar de acuerdo con la doctrina... con esa presión externa por convencer a los demás, por vender mi entusiasmo. Pero, como he dicho, esta no es ninguna fórmula milagrosa. Sólo es la verdad.

Si alguien tiene tiempo o le apetece, le sugiero que mire con más detenimiento a Forrest, que piense cómo se tomaría él los problemas que le preocupan. A este punto, podemos olvidarnos de sobreanalizar y ser cínicos. No hay que apuntar, pedantescamente, que es una construcción cultural mitológica que busca unificar y socializar al grupo. Eso son papanatas para los aburridos académicos. Para los muertos o los falsos.

Pido al que le interese que sienta con algo más de profundidad sus sentimientos sinceros. Quizá así, consiga tolerarlos mejor e incluso aprovecharlos para algo realmente útil y bello, es decir, algo más interesante.

No he dejado de soñar en toda mi vida. La vida está hecha de sueños. Lo mejor de la vida son los sueños, sobre todo los sueños sinceros, sencillos y claros, sin florituras, sin entresijos. No siempre he creído (ni he querido creer) en las mismas cosas, pero no he dejado de creer. Nadie quiere enfrentarse a un nuevo camino, al cambio y a todos nos alcanza.

No hay nada que tengas que hacer que no hayas hecho y ya conozcas lo suficiente. Todos somos sabios. Unos lo demuestran mejor que otros por su circunstancia. El yo también es parte de la circunstancia y el único modo de ser más libres es sufrir todo lo que podamos nuestros dolores internos, sin tratar de controlarlos, bloquearlos, ocultarlos o volverlos artificialmente un placer que nos causará más dolor en el futuro.

Sé que me estoy extendiendo demasiado. Amad todo lo que podáis vuestros sueños sinceros. Vale la pena porque no tendréis una segunda oportunidad igual y la vida se acaba. A nadie podremos dar explicaciones de nuestros pensamientos más profundos y sinceros. Tampoco le importarían. No los dejéis dentro.

No os rindáis a la mentira que nos rodea y nos abruma. Sed una verdad mejor, más valiente y más elegante. La inteligencia está entre los conocimientos, no en los conocimientos. No cedáis al miedo irracional y salvaje. No acabéis a drede con lo mejor de vosotros.

"Yo no sé si hay un destino o si estamos flotando en una brisa, pero yo creo que pueden ser ambas"

                                                                                               F.G.

jueves, 13 de agosto de 2015

Tabú


Cómo te me escapaste
de entre los dedos,
de entre las almas?

Por suerte,
mi estado lunar
no fue siempre el mismo.

Fue accidentado,
descaminado.
Eso es estar vivo.
Escapar.

Aunque me sienta
lo más pequeño
de la Creación
(como cualquier cosa),
sigo aquí, en vida.

Escapaste
porque exageré.
Yo quiero creer
que nos emocionamos
por algo más.

No puedo acabar
con la pasión del mundo.
Lentamente,
la pasión acaba conmigo
y no conoceré
su significado,
mi significado.

Escapaste del secreto.
Fuiste prohibido
y escapaste.


lunes, 10 de agosto de 2015

Poesía persa

Juguetes que el tiempo arruina. Juguetes...

He leído y escuchado a Omar Khayyam. Ya lo conocía de antes y lo había recomendado alguna vez. Su estilo me recuerda mucho a Tagore, Lao Tse o Whitman. Claro y sencillo, profundo. ¿Cómo se puede decir tanto con tan pocas y bellas palabras? Era un matemático. Puede entreverse en sus elegantes versos la austeridad, la repudia a las formas superfluas, a la retórica innecesaria, al ruido vergonzoso. Me gusta mucho.

Como hormiga intelectual, hablo de los grandes que le han citado, imitado y versionado. Es un grande de las letras. Habló mejor y mucho antes que Shakespeare sobre el carpe diem y el tempus fugit. Dictó transversalmente la esencia de la vida, la indivisibilidad del dolor y el placer, la insatisfacción de los hedonistas. Su copa es mi sueño. Su placer es la embriaguez y el mío, el sueño de la tarde o de la mañana. Mi trampa, mi elixir venenoso. El ocaso de mis quimeras. La peor de todas, la imaginación de un dolor insoportable. No hay dolor insoportable.

Es Horacio resucitado, de otra época. Nos persuade para que vivamos en la sencillez, que huyamos de la mentira. Que no nos dejemos engañar por los sueños. Pero es lo que hacemos, lo que en realidad queremos hacer. Basta una mirada al mundo para catar la vorágine, para ver cómo proliferan en él las orgías de desesperación en la superficie. Todo el odio que conozco no cambia el amor que desconozco, pero sé que no es suficiente.

Su ascetismo me gratifica. Escucho su secreto muy atento. Pocos como él se han acercado tanto a la verdad, desde el corazón. Pocos que yo haya podido apreciar, con todos mis esfuerzos. No es un Homero, ni un Nietzsche, ni un maldito. Su maldición la muestra sin menudencias, sin enredos vanidosos. Es un Epicuro evolucionado, mejorado.

Tumba de un plumazo el gemido de los más débiles. Los anula con parsimonia envidiable. Doblega en su mundo lo que en este nos doblega a nosotros. Hace de la vida otra cosa. Narra el destino fatal con una belleza irresistible. Enmudece. Es verdadera literatura.

Ayer es hoy y mañana. La literatura sólo cambia por fuera. Me aísla y me acerca a la prisión que compartimos, desconfiados y tercos. El mito está en lo más profundo de nuestro ADN. ¿Cómo deshacerse del origen de la única belleza que conocemos, del que procede todo arte verdadero, todo exceso de pasión, toda vida digna, toda voluntad insaciable?

Pocos lo dirán mejor, si cabe, a pesar del armazón de distracciones. Saturan nuestros ojos. Violan nuestra atención. Rudeza en la cultura salvaje. Desesperación muerta y gratuita, descaminada, excesiva. Inútil, caótica. Detrás de toda ella, antes de ella, belleza genuina, muy discreta. Casi inexistente. Buscad la belleza verdadera. No hay que detenerse.

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viernes, 7 de agosto de 2015

Nueva era de la personalidad


Conseguir que vuelva a apasionarte vivir es poder, sin la menor duda. Has ignorado las palabras por mucho tiempo, pero eso ya ha pasado. Dedícate a atrapar ideas, a dejar que te atrapen. Conéctalo todo mejor. Es una nueva era de la personalidad. Ya no tienes que fingir más. Puedes dedicarte a jugar. El mundo es tuyo, tu mundo. Aprovéchalo.

Ahora puedes ver mejor lo brillante que antes se te ocultaba. Las nubes se han disipado en tu corazón. Sabes lo que tienes que hacer. Ahora, te importa menos el devenir de tus semejantes, porque te importa el progreso del grupo, no el del individuo. Sin embargo, es muy probable que estén muy relacionados, que sea el mismo.

Por más que lo he intentado, no he dejado de creer un sólo día en el destino. Ahora está aquí y no puedo hacer más que entregarme y liberarme de la carga pesada del pasado. Las palabras bastan si también son acciones. Expresarse basta. Hoy es un día nuevo y perfecto para expresarse por completo. Es capital para mí contarlo todo, psicológicamente. No es ningún secreto.

Aún veo el dragón, detrás de las palabras y los gestos de los pesimistas, pero probablemente no haya ningún otro. También hay hombres creadores que hacen de sus palabras y sus gestos pura inspiración, que hilan verdaderas historias fascinantes. Son mis amigos y mis colegas de faenas. A ellos consagro el legado que intento dejar, sin esfuerzo ni fingimientos.

En este día podemos mostrarnos tal y como somos sin miedo, porque el alma debe liberarse para sobrevivir. Si no, muere consumida. No es su naturaleza. Somos muy apasionados. Dejémonos ser así. Disfrutemos del secreto de la belleza, compartámoslo. Hagámoslo más especial incluso de lo que es. Esto es para mí el verdadero optimismo.

Ciertamente, busco resultar útil e interesante, pero también me apasiona expresarme y no quiero ocultarlo más. He arrastrado una actitud equivocada hacia los demás y hacia mí mismo. Voy a hacer mi mejor truco y espero que salga bien. No sé lo que me depara el futuro. Sea lo que sea, llegará mientras soy yo mismo. Quiero que esto sea suficiente. Quiero conseguir despertar en otros lo mejor que han despertado en mí.

Este es el sentido de mi vida como individuo. Dice aquel gran apóstol que es mejor dar que recibir. Tenía toda la razón. Más razón que un santo. Tenemos que darlo todo. No finjamos más. Hoy es el día perfecto para hacerlo. Animaos a mostraros tal y como sois. Hoy es el mejor día para hacerlo. No confiéis en el mañana, ni en cifras engañosas ni números babilonios. Sed vosotros mismos ahora. Dad toda la belleza que podáis con la palabra, la acción y el pensamiento. No escatiméis.

El día pasa y te pide tu mejor talento, tus mejores habilidades. Hoy es el día de demostrar lo que sabes, lo que realmente quieres. Desenmascara al mundo en tu interior. No odies tanto. No odies más. Llega al fondo de tu corazón y ahí encontrarás la respuesta a tu padecimiento. El mundo ha tenido muchos sabios para guiar a los que andamos más perdidos. No desaproveches su herencia.

No habrá día más perfecto que este para sacar lo que tienes dentro. Es importante que lo hagas. Eres importante tal y como eres, porque crees en ti, a pesar de que los demás no lo hagan ni puedan verte tal y como eres. Disfruta de la belleza del mundo, de la belleza de los demás. Hay muchos tipos de belleza. Muchas capas de experiencia. No te quedes en una sola. Recorre mundos imposibles con tus acciones y las de otros. Sé especial ahora. No tengas miedo y disfruta del resultado.

Es un trabajo ser feliz. Lo demás sólo es miedo y frustración. Algún día habrás de liberarte. Aprovecha las palabras que han formado el mundo. No las ignores, no las subestimes. Forma parte del espectáculo del mundo. Puedes ser genial, si llegas a ser feliz de verdad. Es un proyecto que no termina por este motivo. Porque siempre podemos ser más felices.

Nadie conoce el misterio del mundo. Sólo estamos viviendo. Acepta la vida. Acepta que no lo sabes todo. Vive y busca tu felicidad. Tienes respuestas suficientes para luchar. Es una obligación moral. No puedes abandonarte, por mucho que lo desees. Estás obligado a luchar por tu felicidad.

Hoy es la belleza, el bien, la totalidad, el misterio. No mires para otro lado. Relaciónate. Cultiva algo bueno. El mundo sólo necesita pasión sincera. Con eso es suficiente. Lo demás sobra o es molesto. Todos lo sabemos. No tengas miedo de tu sinceridad. Tu corazón te pide que lo liberes. Tienes sólo una vida para hacerlo, en la que puedes ser más feliz o más desgraciado. Depende de lo que decidas y de lo que puedas mantener. No añadas más odio al mundo. Tiene demasiado. Calma su dolor. Da tu misericordia. Haz más feliz a los demás. Ama mucho, con todo tu corazón. Deja atrás lo que no pudiste cambiar. Sigue adelante.


Mi máscara favorita


He encontrado mi máscara favorita. Lo que más me importa es expresarme mejor. Creo en esta salida. Es tan natural. Para qué resistirse? Las estrellas son cíclicas. No son eternas. Ahora puedo ser yo mismo y tener menos miedo. Es tan fácil. Tengo una oportunidad que no quiero desaprovechar. Es algo especial para mí, más que para nadie.

Hablo de la liberación de mi pasado. La expresión puede quitarme esa carga. Me importa intentarlo. Que sea sincero. He comprobado que me sienta bien. Ahora, la vida me parece diferente. Aunque el mundo sea el mismo, hago mi parte. Quiero seguir el sistema. Es como si hubiera tenido que seguir este camino hace mucho tiempo, demasiado. Sólo a través de él encontraré el siguiente nivel.

El mundo es tan grande y hay personas con tantas posibilidades y deudas en su interior. Uno no llega a imaginárselo del todo. Sólo lo intuye. Es bueno algo incompleto, si hace pensar, completar. Rellenar y vaciar nuestros pensamientos, como granos de arena invisible. No es eso nuestro tiempo? Me alegro muchísimo de haber encontrado una nueva vía de escape. Era lo que quería realmente. Todo lo que necesitaba. Lo demás no es tan importante. Sólo es secundario.

Gracias a esta liberación podré ser más amable con mis compañeros de celda inferior, esos que me hacen pasar la vida, pasando su vida, como desconocidos. Cada uno mirando por su lado, por sí mismo. Acabando en los demás, inexorablemente. Esta es una paz distinta. Nadie me hubiese podido decir que iba a acabar así. No importaba tanto la realidad más evidente, sino la más sutil. Por eso es tan difícil buscar. Creo que no invento nada de esto.

Soy demasiado breve y no tengo tanta capacidad de atención o penetración. Estoy empezando a comprender de nuevo que mi experiencia era otra cosa. Los sueños siguen indestructibles en lo cotidiano, aunque miremos a otra parte. Mis satisfacciones son las mismas y sólo cambian de capa. No sé por qué sucede. Me mudo de todas ellas. Soy extraño. Una capa sin bordes. Sólo mudable.

Espero hacerlo bien. La verdad es que me siento valiente. Creo que no tengo nada que temer ahora. Sólo voy a dar lo que pueda. No quiero nada que no merezca. Quiero ocupar mi lugar. Mostrarme tal y como soy, si no me queda más remedio. Si la alternativa es el miedo a la impotencia o la parálisis. Es lo que hace el miedo. Pero, al final, actuamos en silencio, hacia el silencio. En el silencio se pierden nuestras acciones.

No me olvido de mis orígenes. Reaparecen constantemente ante mí, dentro de mí. Soy el mismo enigma de siempre. Sólo voy a alguna parte distinta, que es el mismo sitio. Es mi conocimiento lo que cambia, mi experiencia, mi juicio más superficial. Hoy no me interesa ser exacto y vacío. Creo que me conformaré ahora mismo con ser frágil y fascinarme por mi fragilidad única. Porque el mundo se acostumbra a todo. Primero, escribe con el corazón, decía la película. Luego, corrige. Luego viene todo lo demás.

Me pierdo en mis pensamientos, serenamente. Algo llega a vosotros. Tuve una infancia impagable y ahora soy mayor. No importa mi edad. Es un día cualquiera. He encontrado mi camino, gracias a Dios. Estoy en deuda con mi pasado y con el mundo, pero intentaré pagarla lo mejor que pueda. Creo que hoy nada me lo impedirá.

Quiero descansar y reposar este breve triunfo, antes de volver a luchar o huir de mis quimeras. Hoy no son más peligrosas que ayer. Yo tampoco. No tengo por qué aparentarlo. Al final de cada momento, ellas me dejan impasible, indiferente, y me doy cuenta de que la perfección para nosotros no es más que la excusa del reconocimiento de los demás. 

lunes, 3 de agosto de 2015

Torre B. Piso 9.


Hace bastante tiempo que no me preocupa el día que sea. La inercia cuida de mí mejor que nadie. Es la familiaridad. Hoy me encuentro bien, pero una especie de tristeza inexplicable va y viene, no deja de cambiar. Qué tranquilo está todo. Me gusta que esté así. Me gusta la vida tranquila. El viaje acabará pronto.

He pasado demasiado tiempo en casa, como todos. Ahora, todo me parece demasiado familiar y busco algo nuevo, sin éxito. En realidad, el día no podría ser mejor. Todos los días son iguales. Tengo mucha suerte de ser consciente del drama de existir.

Es una carga de la que no me puedo deshacer. De ésta proviene toda impresión de placer o dolor. A veces, no puedo verlo así. Por más que lo intente, uno no es capaz de imaginarse como irregularidad. La duda lo hace imposible.

Sin embargo, tentamos a la belleza más perfecta desde el caos. Prepararse para él no es lo mismo que temerle. Una es una actitud activa, económica. Otra, una circunstancia. Una parálisis. Un golpe de experiencia contra sí misma. Un contrato ante sus limitaciones. Agotamos las posibilidades, mientras podemos. Ni siquiera decidimos; es automático.

Los que intentamos escribir conocemos el trance de las palabras. Queremos llevar a otra parte, despertar del mundo, aunque el mundo sea su sueño. Descansa en paz, vivo o muerto. Es la suerte de ser tal y como es. Uno ama algo que otro desprecia, por un tiempo. Quizá, después de todo, no importe tanto estar por encima o por debajo. Es una suerte y nada más. Flores de vida y muerte.

Aún correteamos y descansamos sobre nuestra ansiedad cotidiana. Poco a poco, mi mejor grupo se acerca. Será único. No llegaré a saber si otra música de palabras es posible para mí. Estoy convencido de que lo será para otros.