No nos engañemos. Las cosas nunca son, ni serán nunca como deberían ser. La imaginación es demasiado grande, demasiado invasiva. Siempre me acompañará la sombra de lo que podría ser, de lo que podría haber sido, y probablemente ésta sea cada vez más grande. La vida es forzosamente sentimental.
Supongo que lo realmente importante, lo más importante es el estilo con el que llevamos este lastre. El estilo de la pérdida y la caída, y la actitud positiva: todo siempre invadido de esperanza, de potencia. Ver mas allá, es esto lo importante?
pretendo sentirme siempre más de lo que soy? o realmente soy más de lo que parece?
Nunca sé lo suficiente, nunca siento suficiente?
Éste es el motor de mi vida, y haga lo que haga nunca llenaré ese hueco de perfección que está en mi mente, imaginándolo todo una y otra vez, que pasa, que transcurre. Al menos estoy convencido de ello. Si no es entretenimiento no es manipulable; está ahí, dentro, fuera.
Y creo que cada vez lo asumo más, lo acepto, me dejo llevar, me dejo caer, pero no es malo, solo es dramático, indiferente, temporal, cada vez más humano.
Todo es cíclico y repetitivo, no se sale de los límites, y se reinterpreta solo, independiente. La única diferencia es la sensibilidad, nueva en cada paso.
Vivo en una burbuja de satisfacción constante, de pensamiento profundo y de casi no-acción en la que todo esta casi hecho. Me dejo llevar, realidad infinita.
Las personas que conocemos,que influyen más o menos en nuestras vidas son impuestas siempre, no son pactadas; rara vez se da lo contrario.
Todos los intercambios,relaciones,compromisos, imprevistos...están fuera de nuestro control, el control sólo es aparente, casi no existe. El movimiento siempre brutal y limitado, vibra tan poco, está tan muerto en vida...Y eso que el movimiento es la certidumbre de estar vivo. Casi no hay emoción. Es imperfecto, más de lo que pretendemos siempre, y al final, sólo al final, nos queda resignarnos. Realmente nada se acaba, todo se transforma? o es un consuelo vago y simplista? demasiado fácil?
La única perfección que existe es esta, la única, la del momento presente que no se volverá a repetir, la espontánea. No la valoramos o la vemos bien , no comprendemos que las cosas, aunque no lo parezcan sólo pueden ser de una manera, de ésta, porque son. Transcurre, sucede, cambia.
Estamos condenados a cargar con un compromiso que nos queda demasiado grande,el de coger el cielo con la mano, algo que sólo podemos conseguir con la imaginación. Y no digo que no se puedan hacer cosas extraordinarias por medio del esfuerzo o la dedicación que son muy dignas y admirables, sino que todo se puede mejorar, con la mente en primer lugar, y que en lugar de resignarnos, deberíamos ser más conscientes de nuestra serenidad, de nuestra neutralidad última, de que, en definitiva nada es demasiado importante, y entre las cosas que realmente lo son, sin duda figura la de ser feliz en cualquier situación tal como venga, aunque siempre tratemos de hacer algo para mejorarla, o mejor dicho para cumplir, para hacer el papel, aparentemente insustancial.
Todo es pasajero y perecedero, pero podemos aprovecharlo, todo, sin excepción, y esto es una manera de disfrutarlo, que es la manera de ser feliz. Esto son sólo palabras, recogen mi pensamiento, mi justificación. Todo es interesado, pero también es débil, susceptible de caer,
de manifestarse tal cual es; nada permanece oculto demasiado tiempo, todo se revela, se manifiesta, se equilibra y se desequilibra. No pretendamos ser demasiado poderosos o controladores porque no lo seremos. Disfrutemos las cosas tal cual vienen, como son, y tratemos de ser felices a través de ellas, por medio de ellas porque sin duda es la acción más digna, más simple y humilde a la que podemos aspirar.
El principio de todo, el fin de todo,por muchas vueltas y cambios que se den, acabamos en el mismo punto de partida, en la línea del tiempo que avanza, que cambia sola, regular, a parte.
Los cambios se dan solos, y son impredecibles. Siempre estamos a expensas de la incertidumbre,más grande o más pequeña. El futuro es presente (retardado, proyectado) y seguimos sin saber lo que va a pasar, sin tener el control absoluto, el poder absoluto. No dominamos ni todas las circunstancias ni todas las materias, ninguna en el fondo, un atisbo de la personalidad como mucho, una pizca de libertad.
Las sensaciones están previstas, al igual que todo lo demás, pero pueden ser mas envolventes de lo que parecen, no son tan indiferentes como parecen ser. Tienen una profundidad que muchas veces ignoramos. Todo, absolutamente todo nos atraviesa, de unas cosas nos percatamos y de otra no pero todo nos atraviesa, nos influye y nos configura, aunque nos sintamos siempre iguales, siempre quietos, o en el mismo sitio o repitiendo una y otra vez los mismos patrones de conducta, los mismos hábitos y seamos víctimas del cuerpo y sus limitaciones, de sus excesos, de su peso, a fin de cuentas físico, de sus intrincados mecanismos, tan desconocidos e independientes de lo que somos. Es incluso molesto, o una suerte sin sentido, una gracia oportuna. Material, pero también mental y espiritual, su buen condicionamiento, su terrible presencia, perpetua, innegable, poderosa aunque sea limitada. Distraída...
No sé si realmente tenemos todos los mismos huecos,pero da igual. Los huecos que tenemos sólo los podemos llenar de la manera que estamos preparados, sólo de ésa, con el pensamiento.
Y esto me lleva a pensar, el pensamiento trasciende? tal vez, pero no desde luego en la manera que imaginamos, no mágicamente, sino con una base física. Tal vez las palabras puedan llegar hondo, pero en principio sólo podemos cambiar lo de fuera; lo de dentro cambia sólo a un ritmo indeterminado o predeterminado. Tal vez, si el pensamiento trasciende, lo haga de un modo lógico, causal, a largo plazo, cuasi-simultáneo; racionalmente es así.
Todo se compensa y se equilibra; no hay deudas o dudas permanentes en la naturaleza. Sin embargo, al no estar nunca todo ajustado y ser las carencias siempre las mismas, no está todo en el mismo lugar, enfrentado a lo mismo, demandando lo mismo, y cuando ya llega por fin eso que se pide, lo de antes ya no será igual. Esta es la existencia, lo que hay, pero a pesar de esta indiferente injusticia pasajera, de este sistema de continuo borrón y cuenta nueva, se está bien, en el tiempo. Se disfrutan especialmente los preliminares y se padecen lo posterior a lo final de las cosas, así es esto.
Me limito a cumplir mi papel y nunca lo hago bien del todo. Es más, lo hago demasiado mejorable, me acosa la imaginación de una posibilidad más complaciente, más perfecta, y sólo es una posibilidad.
Algo que supuestamente podría haber sido y sólo es una sombra de lo que es, una sombra alargada, alterada, exagerada, no más. Terminaré algún día de comprenderlo? Esa es la vida, la sombra de lo práctico, exagerada.
La imaginación suele ser exagerada, hay que poner siempre el límite en algún sitio, pero nunca se acaba, nada se acaba, ése es el gran misterio, el problema, lo que no cambia, o lo que cambia y es aparente.
Estamos condicionados por gente mucho mejor que nosotros, que ha sacrificado y se ha arriesgado más de lo que nosotros nos arriesgaremos jamás, han sobrepasado los límites y gracias a ellos somos sobrevalorados, protegidos, mimados... y nos creemos más de lo que somos, y nos permitimos el lujo de dormirnos, de confundirnos y de ser ignorantes por sistema, de no conocer nuestros orígenes, nuestras raíces, nuestra naturaleza, las claves de nuestra vida, de la existencia, siempre presentes pero inabarcables, incomprensibles todas a la vez.
Suena simple pero no lo es: todos somos especiales. Todos estamos en una postura diferente, en una circunstancia única e irrepetible, bajo una nueva coyuntura . Todos tenemos la posibilidad, que no el deber o la responsabilidad inevitable, aunque si aconsejable, de conocer cosas nuevas
y diferentes, bien experiencias, sensaciones, pensamientos, la naturaleza es y seguirá siendo siempre la misma. Sólo cambia la forma.
En el fondo nos limitaremos a completar(nos), a experimentar, a desarrollar un papel por un tiempo, a hacer tiempo, un entretenimiento, lo más recreativo, o más bien
autorrealizativo posible. Ésta es la esencia de las cosas. Donde termina uno empieza otro, irrepetible. Así son las personas.
Esta es mi manera de conocer el mundo, de conocer la vida. Pensar y escribir. Esta es mi manera de expresar lo poco o nada que sé, elaborado. Pensando que es mucho más de lo que parece, sobrevalorándolo. Así es mi naturaleza. He nacido para esto si me lo creo
y no lo puedo controlar. No puedo decirle a nadie que no sueñe. Soñar es algo mágico dentro de algo tosco, imperfecto y vulgar, es magia dentro de serrín, de carne en movimiento, carne previsible, oxidable, mortal, al borde de desaparecer y resistiendose por ser permanente, y me gusta, me parece un milagro sano, perenne. Es el mejor entretenimiento que existe. La raíz de todas las autorrealizaciones.
Soñar es la raíz de todos los tipos de amor, del éxito, del placer de la gloria, es el germen de la ilusión, es la esencia de la vida humana perseguir los sueños. Estos nunca son tan vanos como parecen. Todos los sueños son admirables, bellos, placenteros, conmovedores.
Ésta es mi manera de conocer el mundo, existe el destino y ya está aqui. No hay que esperar nada, no hay que hacer nada más que perseguir los sueños, agarrarlos, darles forma, improvisar y disfrutar del resultado, de ser feliz, porque siguiendo esto no hay otra posibilidad, es así de simple, ésta es la actitud y éste es el momento. Siempre es el mismo momento. Las cosas no van a cambiar demasiado.
Todos somos diferentes y lo que nos une es siempre positivo. Aprovechadlo!! dejaos llevar, disfrutad de las pasiones y la inteligencia, del deseo y la necesidad, de la satisfacción de esa necesidad, descubríos, liberaos. Éste es el camino. Si hay otro, no lo hay mejor, pero por supuesto ésta es una cuestión de experiencia. Hay que conocerlo, es particular y por tanto intransferible.
Experimentadlo, vale la pena, todo es muy parecido en el fondo. Las sorpresas no existen, sólo lo menos esperado, lo que conviene más o menos, lo que nos queda por conocer, lo que ya hemos pasado, de lo que nos hemos cansado. La vida es una línea, una base sobre la que se hacen círculos en su inexorable avance. Esos círculos son siempre irregulares, desiguales
distintos en recorrido, duración, extensión, forma.
Qué más podría decir, he dicho todo lo que creo que sé y tengo hambre. La vida sigue, se abre camino, se multiplica, permanece, se impone, se empuja a sí misma! estamos programados para ser felices, para continuar, para permanecer enteros, luchar, ganar, y seguir ganando hasta el final. Es una profecía de triunfo, no importa realmente el objeto sobre el que se vierta, sobre el que se hagan los sueños. Disfrutadlo, aprovechadlo, sed conscientes de la verdad innegable, todo esto es cierto. Por lo menos para mi, y para vosotros?
Descubrid la vida, extendeos, expresaos, sed fuertes, más fuertes que vuestro cuerpo, que el tiempo, desafiadlo, desafiad a la mente, al poder de la imaginación, los límites están siempre para romperlos, y están en el mismo sitio, la mente no. Nos cansaremos de todo, no lo olvidéis, pero siempre habrá algo, mucho más, de lo que cansarse.
La vida es positiva porque es abundante por naturaleza, se abastece a sí misma y perdura, florece, y vuelve a florecer pasado un tiempo. Todo es temporal, fluye, está vivo, todo está impregnado de vida o rodeado de vida, todo esta supeditado a la vida o enfrentado a ella, fuera o dentro, pero junto.
Nunca lo veremos todo y no hace falta, hay que fluir con las cosas, ser la naturaleza y disfrutar de ese ser, ser la vida, hay que ser las cosas, escuchar ver oír, gritar, esperar cantar, dormir, soñar, comer. Todo es continuo y debe ser disfrutado. Éste es mi pequeño legado, creo que es lo mejor que estoy preparado a compartir, y me alegro.
Agradezco lo que tengo, es todo sin yo ser consciente más que de las carencias. El espíritu humano es positivo disfrazándose de negativo, positivo y negativo, positivo y negativo, y las capas nunca se acaban, y el cuerpo nunca se acaba, y el camino nunca se acaba, y las vueltas nunca se acaban, y los sueños nunca se acaban. Imaginad...
Somos demasiado esclavos del presente y no entendemos nunca suficiente las cosas, aunque nos aproximemos, y a veces, incluso, fugazmente, lo conseguimos...
Éste es mi legado, que sabemos que expresarse, que liberarse es inevitable, que los extremos se tocan porque todo es cíclico, que ante todo somos humanos e imperfectos por naturaleza, pero que nuestra naturaleza es también no justificarnos, no conformarnos, y sabemos que no tenemos otro remedio que seguir adelante, que acompañar al tiempo desempeñando un papel, defendiendo una causa, la del momento, la que convenga... siempre somos interesados, buscamos algo un beneficio, un reconocimiento, un mérito u honor, así somos y no podemos evitarlo, como mucho podemos fingirlo o disimularlo, pero al final, o demasiado pronto, siempre se nota.
Hay que asumir que hay muchas cosas que hacemos que no tienen sentido aparente. Hay que sumergirse para encontrar el sentido, la unidad, la conexión... . Hay que callar, sentir, escuchar. Sumergirse en la misma realidad. Hay que aprehender. Pensad que no es inevitable, esforzaos.
No hay más que todo lo que está aquí. No hay distancias demasiado largas o lejanas. Todo es finito y limitado?
El problema es que nunca conocemos ni experimentamos todo lo que hay. Y el problema sobre esto es que no terminamos de convencernos de que todo es parecido, similar, hermano mellizo de otra cosa. Las experiencias son muy parecidas. Convenzámonos de ello porque no hay más, esto es todo, la cuestión es que hay siempre mucho más de lo que parece, que casi todo no es sólo lo que parece. Aparentemente todo es simple y en el fondo siempre es más complejo,pero no se reduce más que a una cuestión de interpretación, de actitud, de punto de vista, y tal vez, sólo tal vez de genética, de circunstancia inevitable. Todo es inevitable, evidente,inmediato, y mayoritariamente siempre desconocido, porfiado, pasado por alto, aprendido por encima, agotado, renovado.
Es inevitable ser manipulador, a nuestro nivel, y no tiene por qué ser siempre negativo si se usa bien, es una cuestión de enfoque, no de responsabilidad; las cosas no van a cambiar tanto, o sí?
Nuestra máxima deben de ser siempre las personas, y dentro de ellas, los sentimientos. Lo que debemos censurarnos como seres humanos es la capacidad de hacer daño indiscriminadamente, gratuitamente, abusivamente. El daño sólo es bueno cuando se recibe, para aprender, para madurar. Para entender mejor.
Debemos no pretender jamás hacer daño a nadie a través de nuestras acciones, pero esto no quiere decir que lo consigamos. No hay nada que se imponga por obligación que sea duradero, lo permanente, lo estable, se forma espontáneamente, probando, madurando, experimentando,
completando círculos, ése es el mecanismo. No somos buenos, tan sólo tratemos de ser lo menos malos posible.
Esto es sólo una iniciativa y es más que suficiente. Todos sabéis a lo que me refiero. Es un conocimiento demasiado puro y simple, libre de extrañezas, típico, una base incontestable, ineludible, que no da lugar a dudas. Además es un contrato a largo plazo para nuestra felicidad duradera. Cuanto más das, más recibes. Cuanto más transparente eres más cosas te atraviesan. Cuanto menos tienes porque compartes o lo empleas, más puedes tener, y eso es lo que queremos, lo que necesitamos.
Somos pura potencia. El acto es sólo una excusa, una base intocable, no depende de nosotros no atiende a nosotros, está ahí y punto,aparentemente estática, sin personalidad, avanza con nosotros, pero independiente de nosotros, la causalidad o la casualidad, da lo mismo, lo arbitrario e impredecible, lo programado y acumulativo,lo desconocido.... no hay objetos ni objetivos infinitos. Nacemos, salimos de ella, padecemos sobre ella pero no está en absoluto bajo nuestro control.
Éste es el mundo. El mundo que yo veo por encima de lo mudo, de lo ordinario que me grita, que me enseña, que me hace constantemente señales y me cambia de sitio la mente, siendo repetitivo, cansándome, haciéndome, que me transforma cada momento, sólo pareciendo igual, abriéndose, mostrándose mejor, completándose hacia lo desconocido. Esto es lo que me hace diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario