domingo, 9 de enero de 2011

El Logos y el Caos

La realidad que creo con mis pensamientos y mis palabras es muy grande.
En ella puedo meter todo lo que quiera, no importa su complejidad o su tamaño..
aunque rara vez trato de meter algo verdaderamente especial, algo que no hayan deseado otros antes que yo. Haga lo que haga me quedo como al principio, igual.
Dinero, fama, poder... para qué?


Seguiremos teniendo las mismas inseguridades, el mismo afán por superarnos aunque esto sea un eufemismo, deberíamos decir más claramente que se trata de una ansiedad insaciable, ese deseo desmesurado de poder, que al final provoca nuestro agotamiento, nuestro arrepentimiento, tal vez nuestra destrucción.


Todo es caprichoso, lo que depende y lo que no depende de nosotros, y lo caprichoso es arbitrario, nunca se sabe en que va a consistir, cómo o cuándo va a suceder, a pesar de nuestras presunciones, del todo, de lo que siempre es repetitivo.
Se complica por sí solo, y encima nosotros lo complicamos más aún, lo alienamos! lo convertimos en lo que no es, lo sacamos de sí mismo y nunca terminamos de abarcarlo.


Hablo de la simplicidad, de existir y ya está. A veces tengo la sensación de que no hacemos más que patalear, de coletear hasta que un día ya dejamos de hacerlo y nos volvemos ausentes. Somos repetitivos y pasivos por naturaleza, nuestras acciones no pueden tener jamás la trascendencia que pretendemos porque somos demasiado insignificantes, por mucha sacralidad que pretendamos darle a las cosas inertes o vivas, por mucha simbología y metáforas que utilicemos. Todo en el fondo es igual.


Todo es fácilmente cansable, mutable, es pasajero y no nos pertenece,
sólo nos pertenece la inmediatez de este momento, y las consecuencias de la conciencia que siempre, siempre nos afectan directamente y se acolchan, se suceden con indiferencia o arbitrariedad, y todas se parecen a algo anterior.


La belleza es importante, es importante ser conscientes de ella, cada vez más, de su simplicidad, de su misterio. Hacemos lo mismo una y otra vez y nunca nos sabe igual.
Pero todos los momentos son parecidos a algo anterior, y todas las sensaciones.


Todo se repite una y otra vez y nosotros no podemos hacer otra cosa que someternos,
que dejar salir todo lo que hay, de manifestarnos, protestar, pero finalmente resignarnos a la inevitabilidad del cansancio,de la physis de las cosas y del cambio, de los defectos y las imperfecciones, de la insoportable levedad del ser.


En fin, que no he aprendido nada y sigo aqui, intentando abrir mi mente.
Que sólo me he desgastado; el ritmo del desgaste se me escapa. Sólo me quedo con que la naturaleza se empeña en demostrarnos que lo fugaz es permanente pero sólo lo parece, sólo lo parece... Y no todo es lo que parece; lo que ves nunca es todo lo que hay. Hay mucho, y esto es lo único que es simple.


Y no es algo que debamos pensar con mucha frecuencia, aunque ya lo sé, jajaja
el pensamiento es inevitable, es el pensamiento el que nos controla a nosotros.
Sin embargo, hay cosas que hacemos que no son fruto del pensamiento.
Los pensamientos son más perfectos que las acciones, más completos y más profundos.
Así lo veo yo, es más importante lo de dentro que lo de fuera, es más lleno.
Lo de fuera parece vacío, más vacío de lo que es. Siempre hay algo oculto, mucho más que lo manifiesto.


Constantemente, me doy cuenta de que todo lo que conozco es sólo una parte, muy pequeña del todo. No obstante todo debe de ser muy parecido en todos sitios, todo es muy parecido. Voy siempre por los mismos lugares y todo me parece igual, similar, pero siempre es diferente y las palabras siempre se quedan cortas, siempre se acaban. Además, las palabras son putas, engañan, manipulan, distraen y confunden, pero es la única herramienta que nos guía en este caos de nada, o de algo, que es el mundo, envuelto en brillo intrascendente, cegador y pomposo, muchas veces ridículo.


Todo consiste en un entretenimiento, en algo que nos lleva a otra cosa y la esencia siempre se nos escapa, no se puede sentir entera, no se pueden llenar los huecos más molestos, por donde se cae todo siempre, por el mismo sitio..


Y yo sólo soy un hombre más, enfrentado a las imperfecciones de todos los demás y a las mías propias que se entrelazan, que se mezclan y que se vuelven homogéneas y forman la vida, una sola, bella, pero imperfecta. Al final todo se extiende y llega un punto que parece que no hay nada más, nada más y que todo es simple y aburre pensar en su complejidad, si somos capaces; jamás lo comprobaremos porque hay demasiado de todo.


Es todo lo complejo que seamos capaces de pensar. Pensemos que es interminable hasta que se demuestre lo contrario. Siento que comprendo cosas que no puedo demostrar
como por ejemplo que la existencia tiene sentido precisamente por todo esto que he dicho aunque parezca contradictorio. Todo es fácil y cansable, y por tanto, práctico. Una evolución en miniatura.

Me marco mis propios límites, y me ahogo en ellos, pero suelo disfrutar, y reconocer los momentos de calma, acumulación, urgencia y calma de nuevo. Todo es muy repetitivo y yo un listillo pedante que pretende ser humilde, librándose siempre de lo más difícil, de lo inevitable?

Cuanto más peso me quito de encima más libre soy. Sin embargo cada vez tengo más peso encima que no me puedo quitar, y debo vivir con él. Me gusta mi vida, cada vez me gusta más por este motivo, pero es también más duro, hay mucho vacío y mucho lleno en ella. Aunque sea más dulce que agria, sigue siendo siempre agridulce; es una dualidad necesaria, y siempre bella.


Todo apunta a un mismo sitio, al mínimo gasto de energía,a la fragilidad y al cambio, a la sensibilidad humana y cómo inunda todas las realidades, como humaniza todo lo que la rodea y le da un sentido, lo marca con un pensamiento-etiqueta, o mejor dicho con muchos/muchas de ellos, a cada momento uno distinto. En el fondo todo es muy simple.


Me he cansado de pensar las mismas cosas voluntariamente, me da igual que sea indiscutible todo ese amasijo de generalidades que ya me parecen vagas vulgares y manidas. Mi pensamiento es lo único que no es vago en mi. Es lo que me hace sentir más especial y más vivo, a pesar de mis imperfecciones.


Pienso cosas que parecen nuevas y que se parecen irremisiblemente a todo lo anterior a lo que ya no es nuevo, pero siempre lo parece. Las cosas no cambian tanto como parecen. La apariencia es una putada a veces agradable, a veces.
Estas palabras son un mensaje, un mensaje complejo tal vez para vosotros, y para mi mismo, porque lo que se siente no es complejo; expresarlo del todo es siempre imposible, esto es simplemente, otro entretenimiento. Si he creado algo, ha sido un acto de pura voluntad, y eso me alegra, y si no, por lo menos he vaciado parte de lo que creo que poseo, de mi pensamiento, el tiempo que esté aqui.


Sé que me conformo demasiado, soy feliz pero noto carencias que a veces me afectan bastante, tal vez me afecten cada vez más. Siempre es lo mismo en el fondo
se agudiza, se atenua, se agudiza, se atenua...Se repite. Todo está limitado, hasta la imaginación. Así está dispuesto. Conformarnos, asumirlo es cuestión de tiempo. Tal vez cuanto más se es feliz, menos se tiene que hacer para tratar de serlo, y simplemente uno se deja llevar. Pero siempre, siempre somos esclavos de nuestras imperfecciones, y nos afectan.


En el fondo es lo mismo y nada cambia hasta que cambia. No puedo expresarlo bien,
no me importa, cada vez me importa menos. Este es mi destino inmediato, no hay otro, y me gusta, me parece bien, lo acepto. Me entrego a lo que tenga que pasar
si es que tiene que pasar algo, a lo que tenga que ser, y simplemente, será.Mi voluntad no puede estar más allá, está aquí, cada vez más en el momento presente, ahora. Y todo me da igual, nada importa realmente.


Lo que he pensado hace un rato es lo siguiente:
Aunque lo parezca no podemos evitar que las cosas sean así, de esta manera desequilibrada, no podemos evitar ser imperfectos, ni podemos evitar perder algo o perder mucho. Todo pasa muy rápido, demasiado rápido para darnos cuenta de todos los detalles, demasiado rápido siquiera para pretender dominar nada, mas para dejarnos llevar.


Y nunca atendemos suficientemente a lo esencial, a lo importante.
Lo importante es todo aquello que no es discutible. Pertenece sólo al presente?
Sinceramente, ya me da igual a estas alturas, pienso que sólo importa ser feliz
y si hay que escapar para ello, escapad hasta que ya no podáis o no queráis más.
Hay que hacer cosas, pero no se puede pretender hacer todo bien(tampoco se puede pretender hacer nada del todo bien y sólo como salga, como es mi caso,que no me cueste casi ningún esfuerzo, todo cuesta algo) todo en orden, todo ajustado.


Siempre faltan cosas, cada vez somos mas definidos dentro de nuestros defectos, más esclavos de ellos, esclavos de nuestras verdades, de algo que nos controla y que nos hace no ser tan perfectos como las imágenes de fuera que vemos del mundo, irreales, exageradas, falsas. No penséis más allá si no es para daros cuenta de esto.
Es simple, no penséis si no es para esto.


En fin, disfruto del presente hasta que se acabe; qué más podría hacer. Ser consciente de las imperfecciones no es tan malo. Sirve para valorar más todo lo demás y ver mejor la belleza, y desde más perspectivas, con más cariño y paciencia. Una vez aceptas que somos muy pequeños e incapaces y que sólo nos podemos dejar llevar al final, qué más podríamos hacer... Cuando aceptas que no puede ser todo perfecto, estrictamente perfecto y lo abarcas tal como es, todo se vuelve más perfecto, o mejor dicho, más bello.


Todo el mundo hace lo que le da la gana, tarde o temprano, lo que pasa es que lo hacen a distinto ritmo. Ese es el "problema". Si contienes, es porque sabes que acabarás soltando. Ser más definido es ser más imperfecto e ignorante, pero puede que hayan más tendencias a parte de esa...

Subios a la serpiente...


Simples palabras; qué fácil es usarlas cuando no se dice nada. De "nada".
Mi realidad no puedo compartirla, mi mundo interior, hasta que demuestre lo contrario. Al intentarlo, digo cosas que no pensé que quería decir, o que podría decir. Amplio mis horizontes, intento y siento hacerme más grande por dentro, es voluntario, pero también es involuntario; todo lo es.



Nunca es todo mentira. Jamás podré entenderme yo mismo del todo ni compartir todo y da igual, da igual. Es un entretenimiento más. No necesitamos que nos entiendan tanto como parece. Todo es personal, es casual. Debemos aceptarlo y respetarlo, aunque se entremezcle indescriptiblemente, y todo se vuelva homogéneo, una sola cosa. Y menos mal, ya es de por sí bastante aburrido todo esto con los misterios, imaginaos sin ellos, todo ya hecho, ya resuelto, como sentimos que ya es día a día en nuestras rutinas, ignorándolos la mayoría del tiempo. Rellenan una parte más del absurdo entretenimiento. Ése es el mundo, así es nuestra vida, que pasa...
En el fondo no hay misterios, no los hay.


Dejaos llevar, subíos a la serpiente y perdeos en el mundo de fragilidades.
Disfrutad del viaje; nada es permanente aunque lo parezca.
Subíos a la serpiente...


Pero no podemos darnos cuenta, buscando constantemente algo que no hay.Lo "perfecto" "existe" porque existe lo imperfecto.Las carencias superiores, los asuntos importantes, lo indiscutible, son siempre las mismas. No importa la forma, no importa la apariencia. Se impone, nosotros no podemos hacer más que darnos cuenta, reflexionarlo, entenderlo lo mejor que podamos, y sobrellevarlo. Eso es lo que hay que hacer, pero hay que vivir libres. La libertad es lo más importante y la libertad debe ser por fuerza espontánea e imperfecta.

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