Llevo mucho tiempo queriendo hacer una nueva entrada de blog, pero no pensaba que tuviera nada nuevo o importante que decir. Aún tengo serias dudas sobre ello. A veces, hasta que no intentas algo no sabes lo que realmente hay hasta el momento para ti.
Soy muy malo haciendo listas, pero soy mejor haciéndolas que llevándolas a cabo. No sé si esto le pasa a mucha gente. Supongo que es algo que hemos sentido alguna vez, quizá la mayoría.
Hoy me gustaría llegar a comunicar algo relevante sobre lo que me parece llamativo de la actualidad (menudo reto, verdad?), lo que, al menos para mí representan estos tiempos, en este momento.
No creo que haya habido un momento de la historia en el que la Información haya estado más al alcance de todos. La información es algo curioso, como bien, como objeto de estudio, como fenómeno sociológico, de cualquier modo que se quiera entender. Esto está refrendado precisamente por cientos de miles (de millones) de datos ahora disponibles en la Red, en los libros, en donde sea.
Frente a este panorama, uno puede sentirse abrumado, desubicado. Creo que es algo bastante normal. Es fácil olvidarse, quizá, de que somos criaturas, seres, animales, entidades de curiosa naturaleza que intentan vivir, tal vez no siempre de la manera más convencional, pero muchas veces esto nos acaba dando igual cuando decidimos pensar o actuar por nuestra cuenta. No sabemos cómo dejar un legado infinito porque no sabemos lo que es. Y tal vez así es como debe ser. Somos un ciclo en nuestro interior. A veces esto no es tan malo; otras es un desastre. Insistir, menudo tema.
No hay brújula moral que pueda predecir lo que pasará mañana. Ni siquiera esa fortaleza global del Big data podría detener los cambios que, de cualquier manera, podrían destruirnos a todos (a muchos o algunos) en el momento siguiente.
Esto me lleva a preguntarme ¿cuál es verdaderamente la mejor manera en la que podemos vivir estos tiempos? Se dirá mil veces que somos complejos, que hay preguntas que no tienen respuesta, que somos limitados y, sin embargo, no creo que haya un solo ser humano en la Tierra que no siga tocando una puerta que nunca se abrirá, en su cabeza o en su corazón.
Me explayo porque me he dado a creer que muchas cosas se descubren sobre la marcha, in media res, in situ y no anticipándose a que sucedan. Ese esquema mental está tan arraigado en mi cabeza que he terminado por cerciorarme de que es absolutamente cierto para mí: las cosas suceden de manera impredecible y no importa lo que hagamos o pensemos al respecto.
Ahora, por ejemplo, dudo que ate suficientes cabos sueltos al terminar este discurso para quedarme o sentirme satisfecho. Tampoco quiero desviarme del tema. Vivimos en la generación de los TICs, de la web 2.0, de trabajar en casa y de las microtareas, de las marcas digitales y de la revolución cuántica (aunque nadie sepa muy bien qué sea eso, suena a nuevo). Hoy se plantea más que nunca, la posibilidad de que sea imposible la adaptación a un mundo tan cambiante. Todos buscamos insatisfechos una mejor manera de vivir y sin embargo, todo el mundo vive. Qué extraña armonía. A todo el mundo se le pasa la vida en eso.
Me gustaría aportar, desde mi humilde opinión y experiencia, lo que quería aportar desde el principio: una de esas infames listas que inundan (y parecen proliferar) en los medios de comunicación, las redes sociales y los portales más diversos, acercándose tendenciosa y tristemente a la superficie en vez de a la profundidad. No creo en las soluciones fáciles. No es por adherirme a esa moda. Aunque no me creáis es para arrojar algo de luz a lo que pueda ser práctico (de verdad) no un entretenimiento fútil para esquivar o huir del aburrimiento (qué gran señal de lo que somos. El cambio constante, contra todo pronóstico). Me disculpo por mi juicio hacia las listas ajenas.
Como lo escribo de forma continuada, sólo tengo claro de momento el punto número uno. Podría ampliarla poco a poco. Incluso en esta era de soberana tecnología digital (para las mentes que ejercitan la menor gimnasia crítica) comunicar, llegar a los demás, a sus conciencias, a sus vidas cotidianas, prender en sus sensibilidades, sigue siendo realmente difícil. Mucha gente confunde esto con impactar y buscan el camino fácil. Huelga decirse que esto, además de torpe, no me parece ético.
Todos aprendemos sobre la marcha; creo que debemos hacer un esfuerzo conjunto por reflexionar sobre lo que vale la pena transmitir, pero este esfuerzo debe ser continuo. Si no, esto podría convertirse en una vorágine de bits e impulsos eléctricos que nos hagan sentir, tal vez, progresivamente más monstruosos o transparentes. Esa cosificación me parece muy peligrosa.
El riesgo (no hay garantías sobre nada) es más fácil cuando lo delegamos en otro y si falla, echarnos encima. Cuando otro se arriesga, todo siempre parece más fácil. Es más cómodo para nosotros admirar sus caídas y alzamientos, en lugar de tomar conciencia de los nuestros mientras vivimos. Todas las vidas son cotidianas, aunque no nos lo parezca, pero cambia la energía que vertemos en ellas. No deberíamos dejarnos llevar en esto, pero no me hagáis mucho caso.
Debemos avanzar juntos, pero de verdad, no sólo de puertas a fuera. Hay que comprender que sin la empatía no existe nada por lo que valga la pena luchar. Sin la empatía, nada tiene valor. No quiero entretenerme demasiado. Ahí va mi lista. Me disculpo nuevamente por la ligereza con la que resumo estos asuntos tan importantes para todos. Espero que esto le sea de utilidad a alguien. Muchas gracias:
_Aplica la creatividad a tu vida cotidiana
_La clave es seguir buscando las claves
_No hay suficiente, hay útil
_Sabes menos de lo que crees
_No tienes nada que no puedas perder en cualquier momento
_No descubrirás nada que no se asemeje (bastante) a algo anterior
_No eres la suma de los datos que se extraen de ti. Eres mucho más
_Aprender es un proceso continuo (esto no es mío)
_Busca abundancia en la monotonía. La encontrarás
_El hábito mientras dura, es poderoso y se va haciendo más profundo
_Acepta como eres y como quieres ser porque ambas son necesarias
_Mañana existe gracias a hoy
_No tengas prisa por armonizar todo lo que conoces. Busca sentirte feliz de forma natural
_No has inventado nada imposible, porque no existe
_No te esfuerces en vivir. Acepta que vives aunque no te esfuerces
_No siempre sabrás distinguir lo que puedas cambiar de lo que no, pero puedes reflexionar sobre ello
_Ahora vives
_Acepta que no siempre puedas fascinarte como desearías. Presta atención a lo que has descuidado. Hay más de lo que habías visto antes
_No busques dar ejemplo. Aprende y atiende a las cosas ejemplares para ser más feliz

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