viernes, 21 de noviembre de 2014

El sentido de la Relatividad


He ido a ver con unos amigos la nueva película de Christopher Nolan. Quiero vaciarme de prejuicios y hablar de mis sentimientos sobre lo que he visto. Es difícil no exagerar. Temo que la precisión sea el único desafío de la voluntad y la sinceridad. Interstellar es una película filosófica. Poco o nada tiene de física o ciencia en sus premisas. Es una película sobre la humanización del sentido de la vida. Hubo un momento, casi al final, en que mi sensibilidad patinó significativamente.

Estoy bastante seguro de que la película quería abarcar conceptos muy profundos que no siento haber interiorizado, captado ni comprendido. Esa es una posibilidad razonable. Otra es que Nolan haya querido aparentar tal cosa elucubrando de una manera esotérica y divagando hasta el extremo de la depravación mental, de una especie de cabalística mezclada con el psicoanálisis y la paranoia para, de alguna manera (no me explico cuál), ensamblarla con alguna idea de destino o de predeterminación cósmica o mitológica.

No quiero ser impertinente con su impecable trabajo técnico. Me ha encantado la incisión que ha hecho, desde mi punto de vista, sobre la lucha interna de cada personaje, su "conflicto espiritual" si se prefiere, a su manera, encajado en unas coordenadas particulares y emocionales, ante tal devastador contexto de desesperanza. Creo que ha sido de los puntos más interesantes para mí, en los que más utilidad puedo apreciar, en cuanto a moralidad y estética se refiere.

Como he dicho, hay cosas que simplemente no procesé con claridad. Aún no he decidido si veré más veces esta cinta. Por otra parte me ha parecido demasiado extensa y el último acto me ha decepcionado bastante respecto de los dos primeros.

Ha sido una película claramente ambiciosa, probablemente en todos los conceptos que abarca, pero de tal ambición, a mi juicio, sólo podría destacar especialmente la dimensión moral de los personajes, realmente agobiante y comprometida, así como los efectos especiales, siempre una marca de fábrica de la calidad del realizador. Creo que debe tener una imaginación espeluznante, incluso visionaria (no me atrevo a decir genial), aunque me considero bastante optimista y nada neutral en este terreno.

He oído que le apasiona la psicología y creo que denota bastante en sus películas esta profunda afición tanto en la construcción de los personajes como en sus historias, al igual que en las relaciones que entablan, siempre bastante sorprendentes. Christopher Nolan es un realizador, se mire por donde se mire, sorprendente y original. Creo que está decidido a marcar nuevas tendencias más profundas y reflexivas en este sentido.

Mi reflexión personal al respecto de los conceptos más abstractos y teleológicamente avanzados en el film es que se deben principalmente al deseo de Nolan de dar respuesta a la incertidumbre o ansiedad (histeria, en muchos casos) de la sociedad humana ante el futuro incierto, en el que pretende casar a la Sagrada Ciencia (y algunas aportaciones constructivas que considero revolucionarias, bien entendidas) con el misterioso devenir de los caprichos y las pasiones humanas, los sentimientos, pero además, lo que más me ha gustado, con la profunda madurez humanista y solidaria (tal vez el mayor grado de sabiduría y humanidad) de los que más hacen por transformar y, en este caso simbólico y poético, por salvar al género humano.

La película me ha gustado y ha despertado un interés en mí que no podía conocer hasta haberla visto. Creo que al cineasta le puede esperar un gran futuro por delante, porque está sentando las bases de un nuevo y fresco lenguaje cinematográfico que sólo él parece conocer. Es un joven maestro que se está haciendo un hueco en la historia del cine aprovechando el talento y el bagaje de sus predecesores con sabiduría y estilo, si bien con alguna que otra pretensión debida probablemente a sus impulsos e inquietudes creativas, lo cual es más que respetable, y en muchos casos, admirable. Su arrolladora visión e imaginación no puede dejar indiferente y a su trabajo se le pueden hacer numerosas lecturas de muy distinta densidad de contenido y significación, por lo que tiene el mérito de ser estudiado con abundante curiosidad en diversas disciplinas del conocimiento.

Aquí termino mi reflexión. Una película diferente que puede formular más preguntas de las que pretende responder, si así lo pretendiese, al más puro estilo de las preguntas inevitables de la filosofía o los postulados científicos que se consideran incuestionables. Es un juego de la imaginación que desafía la estética conocida hasta ahora y que aporta al mundo de la ciencia-ficción nuevos paradigmas que merecen ser analizados y explotados en futuras creaciones artísticas.

                     

miércoles, 29 de octubre de 2014

Quemada por mi sol

Aún no me has escuchado por dentro y, aunque no puedas (no sé si puedes) yo aspiro a que lo hagas. Ni siquiera puedo escucharme a mí mismo del todo. Será la melancolía de este momento, la armonía oculta y creciente del Universo o la lentitud de mi corazón ciego. Seguro que mucho más. Tengo la felicidad plena y no es suficiente.

No eres sólo tú, es la lucha interior que cambia, el lenguaje de mis sensaciones, todo mi mundo. Tenía algo especial que ya no está. Lo hubiese jurado. Ahora soy el resto de aquello y ya no estoy igual de vivo. Ha pasado y no lo acepto. ¿Entiendes mi lenguaje sin palabras? Quiero ser otra cosa para ti, pero por mí. En el embrujo y la trampa de la imaginación ya te he abrazado. Me gusta estar cerca de tu rostro y respirar el aire que dejas, como si acariciara los restos de tu expansión con mi inspiración.

Quiero tanto contigo que no sé qué hacer en este momento. La manipulación es incontrolable e imparable. No se acaba. ¿Quieres conocerme más? Dame sólo una respuesta. Intento adelantar el tiempo para saber qué pasará. No puedo estar tranquilo. No eres brillante. Eres preciosa. No sé cómo eres en realidad. No quiero ser sólo un artista, aunque surja en los ratos libres. Son las interferencias en el automatismo las que dibujan nuestra humanidad. No se me gastan los besos. Rebosan de mi boca impaciente. A ti podría darte el resto.

Tengo miedo de perderte porque no sé si eres para mí, de perderte antes de haberte tenido. Siempre es la misma vieja poesía, la euforia juvenil o infantil de nuestro corazón invencible. Dame una oportunidad, por si acaso. Pensé que podría estar solo por creerme diferente, pero es como si fuera mejor estar con alguien para sentir contradicción, conflicto, arropo. Sentir afecto compartido, real y no figurado, por muy fuerte que sea la sugestión y la fe que la mueve.

El absurdo cotidiano de un modo u otro nos termina atrapando. Me da igual la mentira social. Pensé o pienso que podría esperar, aunque realmente no estoy seguro, al igual que de lo demás. Quiero controlar la influencia por sentirme obligado a intentarlo, hacerlo bien. Desembarazarme. Aprender a esperar, a sentir de nuevo. Todos buscamos la llama que no se apaga, la diferente a todas las demás.  Sólo soy otro esclavo monótono que sueña con romper sus cadenas, pero siempre hay más cadenas, cadenas más grandes. Quiero encadenarme contigo antes de ser invisible.

viernes, 26 de septiembre de 2014

El hácker de Hollywood

No suelo publicar nada. Dedico bastante tiempo en el día a escribir y cuanto más escribo, más respeto me da lo que podría publicar llegado el momento porque las palabras, una vez escritas o dichas da igual que se retiren. Se han dicho por algo, las ha movido algo real, aunque fuera aquello que más queríamos ocultar.

Me han pasado un link con fotos de famosas, desnudas, semidesnudas, posando babilónicamente. En ellas sus cuerpos se lucían como piezas de museo de incalculable valor pero con dudosa pasión. El morbo sólo era superado por la gracia de sus curvas, por el desbordante exotismo de su feminidad.

Al principio sentí algo de excitación y progresivamente me fue invadiendo una sensación de rabia e impotencia. Creo que me di cuenta de lo mismo que había sentido antes. Nos están engañando. Se están engañando a ellos mismos, los famosos, los adorados, los falsos ídolos y líderes. Vivimos en una sociedad enferma en la que cada vez hay más en juego. Estamos descuidando lo que será nuestra destrucción segura. Están atentando contra lo que más vale la pena proteger. Las cosas más sencillas y delicadas. La verdadera belleza no es la que se puede ver, sino la que se puede sentir.

Sentí una gran decepción al ver que todo el secreto de la sugestión y la idealización se desvanecían con sus cuerpos, unos más estéticos que otros, pero todos humanos. Todos perecederos. No creo que esa sea la belleza que hay que proteger. No soy ningún erudito, ningún sabio, ningún virtuoso de nada. Lo que no puedo evitar es que me avergüence que la gente que debería dar ejemplo sean los impresentables. Me da asco. Ya no es cuestión de ridículo. Cuando se me acaba la risa empiezan las ganas de pelear. Estas hienas han pisado cabezas para llegar al Santo Grial de la depravación, de la vanidad más irrisoria y todavía se creen importantes por su imagen. Viven una mentira y se esfuerzan por volverla una verdad aunque esto no vaya a pasar jamás. No importa el daño que se hayan hecho porque no hay vuelta atrás y lo peor no es el que se han infringido a sí mismos, sino a tantos otros en su camino. No hay vuelta atrás.

Me supera. Yo no soy nadie y mi indignación es tan discreta que parecerá transparente, pero no por ello es menos verdadera. Me humilla y me causa vergüenza ajena tanta estupidez aparente, tanta insustancialidad.

Nos están destruyendo a todos, empezando por ellos mismos. No me gusta acusar ignorando mi culpa. La tengo. Soy el primer culpable y no me avergüenzo de reconocerlo. Ya poca gente quiere dar ejemplo porque parece que todo está perdido. Pero lo que es realmente valioso es lo que queda por perder, la vida, la fraternidad. La empatía. Nuestra humanidad, la que está detrás de todo lo frívolo y lo superfluo. La que parece que estamos forzados a ignorar la mayoría del tiempo. Alguien debe comprenderme y saber lo que quiero decir. Esto no puede ser la prosperidad que esperamos. Esto no puede ser lo que todos esperamos conquistar algún día. Es una monstruosidad y una vileza. Es lo más vacío que se me ocurre para ser admirado.

Eso no es riqueza. Es miseria. Miseria despreciable. Soy rico y sé de lo que hablo. Soy rico por dentro. A quien padezca desesperación o pena le invito a que pase un día conmigo. No me importa lo triste o desgraciado que alguien pueda sentirse. Mi motivación es más fuerte. Emplazo a quien le apetezca a confrontar ideas por las que vale la pena seguir vivo. Seguir adelante. Esto me da mucha rabia. Estoy bastante convencido de que no cambiaré de opinión al respecto, sino de que me parecerá más ofensivo en el futuro. No merece tanta devoción. Merece desprecio. Merece reflexión en primer lugar, como mínimo.

Cada día tengo más claro que quiero dedicar mi vida a desenmascarar a los cobardes, empezando por mí mismo. Siento mucha rabia en este momento. No todo está perdido. No tenemos derecho a abandonar. La vida es lo más maravilloso que puedo imaginar del Universo porque lo es todo. Cuando miro al pasado resulta que había mucho más, y más es mejor. No me voy a rendir. Esto no tiene por qué parecernos así. La curación dura toda la vida. Curarse es abrir más los ojos. Sueño el día en que la gente comprenda mejor de qué va todo esto.

Va de amar, de amar más, de amar de otra manera. Amar sin condiciones. De proteger lo que es valioso en lo delicado. No va de otra cosa. Siempre que nos alejamos de lo más valioso nos arriesgamos a destruirnos a nosotros mismos. A perderlo todo. Es tan evidente que me asombra que alguien no parezca verlo claro. Lo irónico es que no es uno. Parecen casi todos. Vivimos en medio de una profunda ceguera, a la deriva entre lo que pudo haber sido y lo que nunca será. No tiene por qué ser así. Hay que despertar. La vida no es lo que imponemos que debe ser. Es lo que es y punto. Vamos demasiado lejos a buscar lo que no nos hace falta. Abandonamos la belleza de nuestro interior, constantemente. La agresión del exterior es continua. La batalla dura toda la vida. Sobran tantas florituras, malabarismos, tantas torpezas ridículas.

Cada día repito con más pasión lo que me parece irrevocable. No importa estar solo. Lo único que importa es amar la vida, estés donde estés. Adaptarte sin rebelarte, porque no puedes rebelarte e intentar hacerlo mejor al mismo tiempo. Me parece imposible. No ser un hijo bastardo del sistema. Aceptar que cada uno es único sin esforzarse y que desarrollar su mayor pasión, sus pasiones, le llevan hacia la libertad y hacia la paz verdaderas. No es tan complicado. Nada lo es. Somos nosotros los que lo complicamos y nos atrevemos a ocultarlo.

Abrid los ojos. No es sólo lo que parece, es mucho más. No abandonéis lo que no habéis conocido suficiente. Nos pasamos la vida conociendo. Sincronizándonos. La única forma de desesperarse es saltarse pasos, ignorar algo que realmente considerábamos importante. Por eso nos arrepentimos. Por eso alguna vez nos parece que las cosas han salido mal. Hay una salida. Seguir adelante. Aceptar. Reflexionar para comprender. Esforzarse en lo que amamos, no en lo que despreciamos. Por amar más, no por odiar más.

El tiempo que me quede por compartir voy a intentar comprender esto mejor. Si lo consigo, voy a transmitirlo mejor. Si estoy solo, no me importa. Voy a intentar llegar a los demás de verdad. Ahora no tengo miedo. No he tenido más fe en toda mi vida. No tiene que ser fácil creer. Basta con actuar y no levantar muros con nuestra indiferencia, con nuestras negaciones. Basta con luchar. La única forma en que necesitamos hablar es con el corazón, y el corazón sólo habla a través de las obras. Espero que alguien me haya comprendido. Hay mucho más por lo que luchar de lo que nadie se imagina. Si he ayudado a alguien, es gratificante que así sea. Si no, lo seguiré intentando. Eso no me preocupa. Que nadie se estanque porque no vale la pena. Seguid adelante. Si algo falla para adaptarte, cámbialo. Pero nada te va a detener. Hay que aceptarlo en primer lugar. Cuanto más te vacías, más lleno te sientes.

Cierro el texto porque me he repetido demasiado y estoy intentando hacerme más directo y claro. Gracias a los que les haya parecido interesante leerme. Disculpas a los que les haya parecido incorrecto u ofensivo. Confío en que la sinceridad me lleve a una verdad mayor que la que yo pueda considerar sólo mía. Sed felices y haced más felices a los demás. La vida es demasiado breve para el resto de posibilidades. Aunque no lo entiendas, no cambia lo que haya sido. Según mi experiencia, seguir adelante es la mejor forma de ver lo que funciona y lo que es verdadero. Gracias de nuevo y un abrazo a todos.

sábado, 2 de agosto de 2014

Vivir para creer en algo

Llevo mucho tiempo queriendo hacer una nueva entrada de blog, pero no pensaba que tuviera nada nuevo o importante que decir. Aún tengo serias dudas sobre ello. A veces, hasta que no intentas algo no sabes lo que realmente hay hasta el momento para ti.

Soy muy malo haciendo listas, pero soy mejor haciéndolas que llevándolas a cabo. No sé si esto le pasa a mucha gente. Supongo que es algo que hemos sentido alguna vez, quizá la mayoría.

Hoy me gustaría llegar a comunicar algo relevante sobre lo que me parece llamativo de la actualidad (menudo reto, verdad?), lo que, al menos para mí representan estos tiempos, en este momento.

No creo que haya habido un momento de la historia en el que la Información haya estado más al alcance de todos. La información es algo curioso, como bien, como objeto de estudio, como fenómeno sociológico, de cualquier modo que se quiera entender. Esto está refrendado precisamente por cientos de miles (de millones) de datos ahora disponibles en la Red, en los libros, en donde sea.

Frente a este panorama, uno puede sentirse abrumado, desubicado. Creo que es algo bastante normal. Es fácil olvidarse, quizá, de que somos criaturas, seres, animales, entidades de curiosa naturaleza que intentan vivir, tal vez no siempre de la manera más convencional, pero muchas veces esto nos acaba dando igual cuando decidimos pensar o actuar por nuestra cuenta. No sabemos cómo dejar un legado infinito porque no sabemos lo que es. Y tal vez así es como debe ser. Somos un ciclo en nuestro interior. A veces esto no es tan malo; otras es un desastre. Insistir, menudo tema.

No hay brújula moral que pueda predecir lo que pasará mañana. Ni siquiera esa fortaleza global del Big data podría detener los cambios que, de cualquier manera, podrían destruirnos a todos (a muchos o algunos) en el momento siguiente.

Esto me lleva a preguntarme ¿cuál es verdaderamente la mejor manera en la que podemos vivir estos tiempos? Se dirá mil veces que somos complejos, que hay preguntas que no tienen respuesta, que somos limitados y, sin embargo, no creo que haya un solo ser humano en la Tierra que no siga tocando una puerta que nunca se abrirá, en su cabeza o en su corazón.

Me explayo porque me he dado a creer que muchas cosas se descubren sobre la marcha, in media res, in situ y no anticipándose a que sucedan. Ese esquema mental está tan arraigado en mi cabeza que he terminado por cerciorarme de que es absolutamente cierto para mí: las cosas suceden de manera impredecible y no importa lo que hagamos o pensemos al respecto.

Ahora, por ejemplo, dudo que ate suficientes cabos sueltos al terminar este discurso para quedarme o sentirme satisfecho. Tampoco quiero desviarme del tema. Vivimos en la generación de los TICs, de la web 2.0, de trabajar en casa y de las microtareas, de las marcas digitales y de la revolución cuántica (aunque nadie sepa muy bien qué sea eso, suena a nuevo). Hoy se plantea más que nunca, la posibilidad de que sea imposible la adaptación a un mundo tan cambiante. Todos buscamos insatisfechos una mejor manera de vivir y sin embargo, todo el mundo vive. Qué extraña armonía. A todo el mundo se le pasa la vida en eso.

Me gustaría aportar, desde mi humilde opinión y experiencia, lo que quería aportar desde el principio: una de esas infames listas que inundan (y parecen proliferar) en los medios de comunicación, las redes sociales y los portales más diversos, acercándose tendenciosa y tristemente a la superficie en vez de a la profundidad. No creo en las soluciones fáciles. No es por adherirme a esa moda. Aunque no me creáis es para arrojar algo de luz a lo que pueda ser práctico (de verdad) no un entretenimiento fútil para esquivar o huir del aburrimiento (qué gran señal de lo que somos. El cambio constante, contra todo pronóstico). Me disculpo por mi juicio hacia las listas ajenas.

Como lo escribo de forma continuada, sólo tengo claro de momento el punto número uno. Podría ampliarla poco a poco. Incluso en esta era de soberana tecnología digital (para las mentes que ejercitan la menor gimnasia crítica) comunicar, llegar a los demás, a sus conciencias, a sus vidas cotidianas, prender en sus sensibilidades, sigue siendo realmente difícil. Mucha gente confunde esto con impactar y buscan el camino fácil. Huelga decirse que esto, además de torpe, no me parece ético.

Todos aprendemos sobre la marcha; creo que debemos hacer un esfuerzo conjunto por reflexionar sobre lo que vale la pena transmitir, pero este esfuerzo debe ser continuo. Si no, esto podría convertirse en una vorágine de bits e impulsos eléctricos que nos hagan sentir, tal vez, progresivamente más monstruosos o transparentes. Esa cosificación me parece muy peligrosa.

El riesgo (no hay garantías sobre nada) es más fácil cuando lo delegamos en otro y si falla, echarnos encima. Cuando otro se arriesga, todo siempre parece más fácil. Es más cómodo para nosotros admirar sus caídas y alzamientos, en lugar de tomar conciencia de los nuestros mientras vivimos. Todas las vidas son cotidianas, aunque no nos lo parezca, pero cambia la energía que vertemos en ellas. No deberíamos dejarnos llevar en esto, pero no me hagáis mucho caso.

Debemos avanzar juntos, pero de verdad, no sólo de puertas a fuera. Hay que comprender que sin la empatía no existe nada por lo que valga la pena luchar. Sin la empatía, nada tiene valor. No quiero entretenerme demasiado. Ahí va mi lista. Me disculpo nuevamente por la ligereza con la que resumo estos asuntos tan importantes para todos. Espero que esto le sea de utilidad a alguien. Muchas gracias:

_Aplica la creatividad a tu vida cotidiana

_La clave es seguir buscando las claves

_No hay suficiente, hay útil

_Sabes menos de lo que crees

_No tienes nada que no puedas perder en cualquier momento

_No descubrirás nada que no se asemeje (bastante) a algo anterior

_No eres la suma de los datos que se extraen de ti. Eres mucho más

_Aprender es un proceso continuo (esto no es mío)

_Busca abundancia en la monotonía. La encontrarás

_El hábito mientras dura, es poderoso y se va haciendo más profundo

_Acepta como eres y como quieres ser porque ambas son necesarias

_Mañana existe gracias a hoy

_No tengas prisa por armonizar todo lo que conoces. Busca sentirte feliz de forma natural

_No has inventado nada imposible, porque no existe

_No te esfuerces en vivir. Acepta que vives aunque no te esfuerces

_No siempre sabrás distinguir lo que puedas cambiar de lo que no, pero puedes reflexionar sobre ello

_Ahora vives

_Acepta que no siempre puedas fascinarte como desearías. Presta atención a lo que has descuidado. Hay más de lo que habías visto antes

_No busques dar ejemplo. Aprende y atiende a las cosas ejemplares para ser más feliz




viernes, 21 de febrero de 2014

Carta de noche


Vaya. qué curioso. esto es muy curioso. apenas han pasado unos días, y me has venido a la mente.

supongo que soy demasiado sugestivo a los impulsos repentinos. Que me dejo llevar, al menos en mi mente.

no espero que se alargue demasiado; hay una confluencia continua de ideas...

unas prevalecen, otras se esfuman

unas se agrandan y otras empequeñecen, pero todas se transforman en algo que no eran.

esta noche serás mi musa.

algo hay

que me gusta en ti

estoy seguro de que está relacionado con la seguridad con que afrontas las cosas. Con tu agradable y fuerte apariencia.

tuve muchas inseguridades.

nunca me decidí del todo.

no tenía experiencia ni sabía a qué atenerme

sabes,

no me arrepiento de nada, pero hoy siento que me hubiese gustado que supieras más cosas de mí.

Todo lo que me apasiona y lo que se me da bien. Y cómo reacciono ante la situación que me toca vivir. Aunque sé que no es suficiente, intento no desperdiciar los momentos.

Sé que podría cautivarte y acaricio esa idea, no sé si con jocosidad, o con simple diversión perezosa.

El ego siempre busca la excelencia, la máxima calidad. El capricho o el poder.. Es así de revoltoso, de autoritario. Se cree muy grande siendo muy pequeño.

Yo dudaba sobre si dar todo, o sólo una parte. Por lo que se duda siempre.

Me dijiste que maduraste tan rápido, tan sincera y segura. Sentía que sabía mucho y no cómo expresarlo.

Y ahora han pasado tantos años.

Si nunca fuimos nada!!

Pero yo tengo algo que ninguno de tus pretendientes tiene.

Tengo el beneficio de la duda. Todo mío (nada)

Quizá nunca sepas lo bueno que podría haber sido. Seguro que no lo sería tanto, pero no me negarás que es la excusa perfecta. Las cosas siempre parecen más cuando no son o aún no han sido.

A veces, incluso, las cosas son mejor cuando no han pasado..

Porque todo estaba ya sabido, pero no se consumó.

Sí, la verdad es que yo fui bastante cobarde

y mi indecisión fue en extremo violenta. Poco de divertido tuvo, pero de algo hemos de aprender. Y al final, aprendemos de todo.

Entre otras cosas, quisiera que supieras que no soy un mal amante

de hecho, soy un amante excepcional. Al menos, lo creo así la mayoría del tiempo. No me cuesta esfuerzo serlo. De hecho me revitaliza. Me aporta más naturalidad, y la necesito. Todos nos sentimos tan solos, tantas veces... que amarse es como el oasis más abundante en el desierto del corazón.

No hace mucho pensé que se lo daba todo a cualquiera

pero ya no pienso eso.

Debe ser un capricho nocturno, pero lo que yo quisiera dar es para gente con algo especial, o diferente. No en la teoría, no en general, sino algo que se note. Un halo de carisma, o su apariencia, o simplemente una originalidad irreverente, nueva. Una persona firme, sin demasiados rellenos. Te asigné rápido la tarea de impresionarme y apenas te conocí. Muchas cosas se deciden demasiado rápido y luego no se pueden cambiar. Todo es más fácil sin condiciones, pero éstas surgen del mínimo descuido y se multiplican. La apariencia es una tramposa y siempre nos acaba engañando. Nada que sepamos sirve para evitarlo, y la historia se repite.

No descarto en absoluto que esto sea una vana ilusión, literalmente.

Pero no se alimenta este mundo de tantas de ellas, a cada cual más absurda o inmaterial?

El no saber también me afecta, o me afectó a mí.

Si nunca pasó nada, me río...

Me he vuelto mucho más vergonzoso, y al mismo tiempo, más impulsivo. Eso es cierto.
He perdido la capacidad de ser claro, de clasificar y de decidirme, y por el contrario tengo más ganas que nunca de serlo. Ahora acepto mejor lo que viene de dentro, porque me siento más vivo. Con más miedo de no estarlo. Es mi rebeldía pacífica. Escoger la profundidad que pueda alcanzar, al menos, intentarlo.

Qué pena que nunca leas esto, o que no sepas de mí.

No soy como los demás. Quizá no del todo. Ya no puedo creer en la igualdad porque nuestras voluntades nos dividen a todos, y a raíz de eso, nuestra inteligencia, nuestros logros, nuestro autodescubrimiento, la belleza que aportamos al mundo, algo tan crucial...

Pero supongo que, aunque no me guste creerlo así o admitirlo, soy muy vanidoso.

Mis deseos y mis sentimientos han cambiado mucho desde que me conociste.

ya apuntaba a esa teoría en mis obsesiones, pero cuando las cosas se experimentan es distinto.

Hoy me imagino qué pasaría si tú fueses mi práctica y yo tu teoría.
No podría aspirar, aunque quisiera, a ser todo, o algo, de lo que te falta. Pero y si me pareciera? Es injusto que lo desee; ni sé por cuánto tiempo.
Ser libre es injusto si, pero lo aceptamos. Nada importan nuestras quejas al respecto.


Sólo es este momento.

Eres mucho más que no conoceré. Ni siquiera sé si lo que me perdí me hubiese satisfecho. Realmente eso no importa. Me queda el deseo, la memoria de lo incompleto. No es tan malo.

Sí, te acaricié una vez.

O fueron varias?

La verdad es que creo que me deseaste

Esas cosas se olvidan. Las palabras tiernas que disfrazan. La grave conexión bajo la inseguridad.

Las elecciones que desengañan y se desvanecen (o duermen, o se ocultan)

A lo mejor no se olvidan.

Cómo podríamos culpar a nadie...

Sólo son cosas que pasan.

Tú simplemente sellas con una sonrisa, te ríes. Sabes desenvolverte. Eres resuelta.

Yo callo, o río y todo sólo promete suceder. Esas promesas efímeras que se repiten constantemente y sólo cambian de envoltorio.

Estás tan insegura como yo, pero disimulas mejor... mucho mejor. No es tan difícil.

Es que esta noche me siento muy vivo. (Supongo)

y pensaba en ti.

Si sólo eres una chica...

por favor. (pero es valioso)

El mundo parece que se desmorona y la vida pasa. a veces por el azar, por lo desconocido nos detenemos en el capricho que sea. Si es sobre las personas parecen más atractivos. No siempre, sólo a veces. Duren más o duren menos. Vuelvan o partan para siempre.

tantas seguridades baratas, de mentira. Tanto por descubrir.
Pero demasiadas divagaciones.

y sin embargo, la única en que pienso ahora.

tres años después de conocerte (y olvidar, y vivir, y recordar...)

me partirían por primera vez el corazón. (mientras se viven, las aventuras no suelen ser tan emocionantes como uno admira en la ficción o en la ilusión)

El riesgo es incómodo y no se suele elegir sin garantías. Mientras vivimos, sufrimos, por lo que sea, pero se nos suele pasar hasta que es por otra cosa. Otras veces, disfrutamos. Nada en la vida es indiferente, ni mucho menos los detalles. Así es.

Y aunque no haya nada seguro nos desespera la monotonía. La mente dispersa. Los segundos se escurren en milésimas. Los momentos, en detalles anónimos.
Lo que está vivo, envuelto en lo que no. Todo conectado, pero ignorándose entre sí. Puede haber algo más absurdo y más emocionante, más bello, más verdadero? Simplemente, la vida sigue. Se va a cualquier parte...

el tiempo se extiende, se estira y encoge tanto en nuestras conciencias

me vuelve a la mente que no sirve pensar en la de millones de momentos que se olvidan y han pasado

si estás vivo, nada es tan grave

a casi todo el mundo le gusta exagerar
a todo el mundo, alguna vez. Es demasiado fácil. Conspiras un momento para pasar al siguiente.
Pospones la catarsis final. Un poco más, una vez más. Piensas que no habrá diferencia.

El problema de impresionarte es que después me costaría mantener el listón.

Me costaría terriblemente y no sabría. No podría resolver lo que no ha pasado, pero es un juego excitante, morboso. La imaginación no sólo contiene quimeras imposibles, también agradables atracciones de momentos no vividos. Esos que se terminan idealizando antes de olvidarse, para rechazar un poco más lo ya existente y mal administrado. Nuestra ingenuidad parece reírse de nosotros disfrazándose de eterna inexperiencia.

No tengo constancia en nada. Es mi peor defecto

El que más aborrezco.

Supongo que aunque dudaba, me gustaste

o que, al no haber pasado nunca nada, ahora me asalta la idea de cómo hubiera sido si hubiese pasado de verdad. Y sí, es inútil negar que puede ser sólo una idea. Pero lo no dado pesa más que lo dado en el conflicto de la conciencia, en la incertidumbre de cada presente.

Uno de mis besos

Uno nuestro

o más de uno...

Y ya ha pasado el tiempo


Creo que te interesaste por mi personalidad, y tal vez por lo que creíste que era inocencia. Yo también creo que lo era ahora.

Fui bastante entrañable contigo. No me extraña que me desearas. Al menos, creímos elegir y disfrutamos de la emoción de imaginar. Es bonito volver a soñar de vez en cuando.
Nada perfecto y nos quejamos de todo. El conflicto de no alcanzar todo a la vez nos ciega.  Y "todo" no es siquiera concebible. Más paradojas y abstracciones.

Era como un animal asustado. No sabía cuándo alejarme y cuándo acercarme.

Pero me acerqué poco. Nunca sabré si no era el momento. Simplemente pasó así. Toda la ternura que compartí vendría más tarde. Suelo ser muy cariñoso. Es la forma más sublime en la que celebro estar vivo. Amando, sólo amando de verdad en ese momento. Porque me hace libre y me devuelve parte de mi inocencia perdida en la soledad. Me da la fuerza de no necesitar nada por unos momentos, y desconectar de mí mismo para ser sólo media parte de otra cosa.

El miedo llegó a molestarme realmente por su pesadez. Por su impertinencia.

Si sólo es un juego, debes perdonarme.

Me he distraído y recreado mucho con una remota instantánea. Una hipótesis no dicha (siempre son primero imaginadas)

Y mañana se me ocurrirá otra o el día o la semana próximos.

Apenas me he acercado a dar forma a una de ellas, sólo a una contigo, entre todas mis quimeras restantes. Quizá no haya demasiado detrás, ni en nada. Y conceptualicemos demasiado, más de lo que vivimos centrados sólo en vivir...

Y siempre haya una corrección que no habíamos contemplado, otra mirada. Otro misterio relacionado.

Quizá Bohemian Rhapsody apuntaba a la verdad más palpitante y viva que se pudiera experimentar.

Sigo con mis asuntos y mis ideas.

Cada palabra que desprendo es para acercarme a un mejor estado de ánimo. Para deshacerme de algún hilo enredado entre mis pesadumbres.

Realmente a veces me acerco mucho. No tanto como las que me alejo.

Termino esta odisea de vocablos. Has sido una curiosa inspiración.

Me ha encantado haberte conocido, de verdad que sí.

Ojalá encuentres todo lo que te haga más feliz.

Gracias por estar en mis recuerdos.