Vivimos al límite, sabiéndolo o no, sabiendo más o menos. Estamos aquí por un exceso de vida. Dejaré algún día de perseguir o de huir? Inquieto, reflexiono sobre inquietud. Descartar es mi alegría, o más bien, mi ausencia de tristeza. Primero, las torpezas de otros; luego, las mías. No sé si al revés. No sé si a la vez. Impotencia es dudar lo evidente. Juego fatuo es extender la verdad, copiarla, pervertirla, como si hiciera falta, sólo por recreo.
Vivimos escondidos, buscamos cualquier sitio donde escondernos cómodamente, donde pacer. Pero ya hay demasiados textos escritos. Demasiadas inteligencias desperdiciadas. No hay dirección que se mantenga fija. Todo son distracciones. Otra vez mi discurso pesimista. Porque el pragmatismo no es suficiente. No se reveló toda la vida tal y como era y por eso vivimos angustiados. Ese fue el pasado perdido e irrecuperable. Eso era la melancolía, un residuo incómodo de la razón.
Mucho hay escrito y mal escrito. Los malos filósofos son falsos profetas. Retóricos, sofistas, perdedores, como los que más nos resistimos. No somos mejores que ellos. No somos menos falsos. Se acaba el tiempo de nuevo. Piensa en lo oculto y en lo manifiesto, en lo que nunca vas a saber, ya lo conoces. La noche me conoce y está más cerca. Gemidos inútiles que no vale la pena retener.
Pero la vida no es triste. Sólo es siempre la misma y nosotros queremos otra cosa. Ciertas verdades agradables, lejos de las desagradables, como los hedonistas, los epicúreos, todos los que desprecian el exceso de humanidad. Cuando no les conviene. Como piedras que cobrasen vida y se quejasen de rozarse entre ellas. El resentimiento es el borde de la humanidad, oculto o manifiesto.
Olvida lo que sepas, si puedes. Estás más atrapado, repetimos lo que desconocemos. No tengas miedo de jugar como el resto. Nada hay de tentación en lo natural. Pero yo también soy esclavo de mi despeñamiento. De dónde surge, sino del interior? Porque lo interior es lo desconocido, lo eterno, lo que produce la defensa, el rechazo a lo desconocido. Ya ha pasado mucho tiempo. Han pasado muchos tiempos. Eres tú un tiempo diferente?
Dialoga con tu exceso y humíllate. Se ríen de ti. Te ignoran. No creas en la mentira cómoda. Más profunda será la herida. Más virulento el tósigo. Estás entero por ser incompleto. El hombre sufre al hombre. No oyes tus gritos? Qué más te hace falta para conectar con tu alma? Remueve la molicie, la procrastinación. Resucita de entre los muertos. Deja atrás tus tinieblas. No vuelvas a la oscuridad. Humíllate ante ti mismo, primero. Todos hacen el ridículo a escondidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario