sábado, 21 de mayo de 2022

Amados intermedios

Salgo a flote, por fin, de nuevo. 
Esto es estar bien: mantenerse a uno mismo. Levantar el corazón es salir adelante. 

No hay secretos, ni fórmulas mágicas. 
Todas fracasan en la desesperación. 
Deja de buscarlas. No te hagas presa, voluntariamente, de la insensatez. 

Siempre habrá desaprensivos a tu alrededor que quieran aprovecharse de tu debilidad. 
Es la naturaleza de las cosas, nuestra naturaleza. 

No es diferente. No debe serlo. Aprende de ti mismo, cada día, lo que no puedes cambiar. 

Sólo así vale la pena soportarse. No ceses en este empeño. 

Piensa, por ti mismo: de qué imágenes soy prisionero? Cuáles me someten? 

Una vez las encuentres, responde a esto: cómo son de complejas? Se pueden destruir? Se reconstruyen? 

Este es nuestro destino: intentar controlar nuestra propia vida. Sostener las pasiones. 

Invariablemente, no hacerlo lleva a la destrucción. Por lo tanto, serénate, aprende (soporta, acepta tu aprendizaje) y vuelve a empezar mejor. 

Pues las ideas no son más que principios insistentes. Destruyen y se destruyen por fuera. 





jueves, 19 de mayo de 2022

Palabra propia


Dice pronto un niño, con la segura esperanza de que baste para proteger su capricho, "Mío." No hace falta tanto, de hecho muy poco, para que lo aprenda. Es eso la propiedad, un sentimiento inseguro?


Hago una súplica, al Dios en el que creo, al que nada falta,  del que todo necesito, cansado, moribundo, apetente, según mi fe. Pido serenidad en mi propio camino. Paz de espíritu. Pero, como Orfeo, soy también la caída. Miro hacia abajo. Hacia atrás. Tu también estás entre mis deseos. Desconocido,  pero semejante, sigo buscándote. Hambriento de ti. 


Hacía falta un tiempo para volver a estar hambriento de ti. Inseguro, te busco. No es fácil volver a intentarlo, pero el entusiasmo acompaña. Aprender a vivir es aprender a morir. Intento tras intento, me reafirmo en la inseguridad de mi corazón. Pues no tengo nada más. Esa es toda mi propiedad, intentos inseguros de mi corazón. "Pues el acomodo guía en sus corazones a la interioridad errante."


Un poco de aliento, amigo. Nuestra búsqueda no es tan diferente. Lo semejante se une con su semejante y lo bello es difícil. El pasado insiste. Sobrevivimos en las ruinas de otros. 


Hablo para decir algo. Sé que hay balbuceo, ruido, exceso. El hybris nubla mi corazón errado. Busco la medida de mis propios errores. Cuáles. Cuántos. Son un misterio seguro para mí, pues sólo sé que existen e insisto en buscarlos, vencerlos, dejarlos atrás. A mi tormento. 


Amansa la música a la bestia, cuando es la adecuada. Cuando está. La justa medida es lo mejor, pero implica la búsqueda, el sacrificio, la entrega. La resistencia está en medio. La negación, el perfeccionismo. La lucha continúa por dentro. Como si se hiciera más sagrada y familiar. Propia, no ajena o extraña. Se estrechan los lazos, por la Gracia, no por el esfuerzo. No por uno mismo. 


La culpa no es lo que se recibe, sino lo que se hace con ello. Con el misterio, pues va por dentro. Toca tu música. Déjate llevar, haz lo que quieras. No olvides encontrarte, si te pierdes. Empieza mejor.


Mantente, si puedes, en una virtud mejorada. El vicio acecha para destruirlo todo, cada vez, también, mejorado. Amo las palabras, como la vida tranquila. A ello espero retornar, si puedo, pero no sin ayuda. A nada más merece la pena aspirar que sea sensato.