miércoles, 15 de marzo de 2017

Regreso


La vida no es mentira.

La región de la mentira es la apariencia.

Ni siquiera voy a intentarlo ya.

Golpear las mentes por dentro.

Dejo cantar mi dolor.

Volar libre sobre mi pereza y miedo.

Sueño y espero convertirme en una especie

de héroe salvador, sufridor.

Especial entre muchos. Iguales.

Disolver nuestro aturdimiento.

El sitio de nuestra carne.

Llena, rebosante de error y pasión.

Como de espuma negra.

Necrosis del espíritu.

No veo el infierno por dentro (de los otros).

Comparo (los desconocidos) con el mío.

Mientras vivo así, se vacía mi energía. Mi entusiasmo

y elocuencia. La creación de imágenes en mi interior.

Todos tenemos miedo de que nos juzguen (mal).

Porque somos frágiles. Cambiantes, desde la raíz de los

sentimientos. La desnudez por dentro.

Nos empujan y no volvemos de donde partimos.

Seguimos ahí en el recuerdo. Fijados. Como un motor inmóvil.

Recordamos inseguros hasta olvidar.

Esto es dudar, realmente.

Ni siquiera voy a intentar (ser otro).

Es el mundo el circo más absurdo y triste de todos.

Apartamos la mirada en la intimidad.

Del asco y el horror. Del éxito ajeno.

Interminables acusaciones y excusas. Farfulleos. Cháchara. Estupidez.

Envidia. Indefensión. Saturación y sobre todo farsa. Relleno.

Malicia infantil. Provocación deshonesta. Excesiva. Fuera de control.

Golpe bajo. Desviación. Fallo.

No estamos completos mientras luchan nuestros pensamientos.

Lo bueno es bueno siempre.

Agrio punzón es el veneno de la esperanza

si viene corrompida desde la cuna.

Quiebren los sueños todo el mal que han causado

cuando seamos polvo inmortal.

Si es que hemos de renacer

en otro (mundo) infinito.

Es más fácil cambiar un detalle

que cambiarlo todo.

El camino más corto

es amoral.