viernes, 11 de enero de 2013

3:40

Me quedo dormido en el sillón hasta las 3:35 de la mañana. Pienso que es más tarde porque se me hace larguísima la profunda "siesta". En el sueño aparecen Jm, P, Jsa, y A...   

"Nos cruzamos, varios grupos. El sitio es grande para coincidir. Finjo disgusto, desinterés, desatención. Se me quema algo en la cocina y nos vamos. A la vuelta todos reaccionan, salen de sí mismos ese instante. 

Soy muy amigo de Jm y reímos. Hablo cínico con A. Sus dos amigas son juguetes y me las presenta, como a los demás juguetes, estos reales, escudos del corazón. Le da igual nuestra conversación. Corresponde escuetamente, no sé si por lo bueno que pasamos o por qué razón. Yo por dentro me quedo con ganas de más, tenso y decepcionado, o me arrepiento de todo, no lo sé. 

Quiero, no puedo. Acabo rindiéndome, o más quisiera. Es triste que en mi mente esté tan clara como siempre su dolorosa imagen y tan puro ese amargo e injusto deseo de querer darle una última oportunidad que no se merece. Imagino el destino insistente y la neurosis incompleta. 

Estoy bien pero la brecha se hace más grande con el tiempo. Duele menos pero es más segura, más profunda. Como algo que se seca y se endurece, sin que vuelva a moverse jamás. Ves cómo se aleja para siempre, cómo se vuelve piedra y se va, quedándose.

Es difícil de explicar. Que aún esté en mi sueño lo dice todo. No engaño a nadie. Odiarla es una tarea difícil. Cuanto menos, contradictoria. Es más fácil cuando no está presente. Estoy seguro de que es recíproco. De las pocas cosas que estoy seguro sobre el tema.

Si me echa de menos seré el último en saberlo o no lo sabré nunca, pero no dejaré de desearlo. ..No? Ya es parte de mí. El deseo y ella, para bien o para mal, pero no quiero volver a sufrir engañándome y eso me hace huir de lo que parece tan rotundo por dentro, porque quizá no haya otro/a igual, sentimiento y persona respectivamente." Quiero volver a dormir, pero sigo despierto.